"Poder compartir mi música en Cuba fue un privilegio. Al conocer
a Bjoyce y Djoy de Cuba, me comentaron que mi tema original
Tambor de Yemayá era conocido en La Habana y que ellos estaban
pinchando mis discos en varios eventos. La escena de música
electrónica está viva en La Habana, hay muchos djs de talento pero
la programación de Djoy de Cuba y Boyce es algo muy especial, fue
una alegría conocer a los productores y djs que tocan en vivo en
esta ciudad", confesó Derek a Granma.
El dj estadounidense aterrizó en Cuba con el título que lo
acredita como uno de los exponentes de los nuevos sonidos de Nueva
York. "La música electrónica en Nueva York tiene muchos sonidos: las
influencias de Londres, Berlín, Barcelona e Ibiza son evidentes,
pero la escena neoyorquina tiene un sabor más profundo, y no tan
comercial como en otros lugares. Para pinchar en Nueva York tienes
que tener una obra más underground. Traer ese sonido original
a los oídos de los cubanos era como un sueño", afirmó el artista
estadounidense, quien compartió escenario en la isla con Bjoyce y
Djoy de Cuba.
Definido por la crítica especializada como "un músico con una
conexión increíble con la gente y con una energía feroz durante sus
sesiones", Derek asegura que muchos de los djs neoyorquinos con los
que comparte habitualmente las pistas de baile se mostraron muy
interesados por las experiencias de su visita a la isla. "Muchos djs
de Nueva York están muy felices porque pude traer nuestro sonido a
Cuba y representar a la escena neoyorquina. He girado por muchos
países, pero tocar en vivo en La Habana ha sido uno de los shows
más especiales para mí. Lo que sentí en Cuba fue algo muy
especial, la calidez de la gente, la belleza de la ciudad, el amor
por la música, el baile y la cultura cubana fue algo que nos encantó
realmente", agregó Derek.