El
surgimiento de nuevos asentamientos es hoy la señal más visible de
la construcción acelerada de viviendas en esta ciudad, para aliviar
el mayor daño ocasionado por el huracán Sandy hace casi un año.
Una evidencia es la prolongación de la Avenida de
las Américas, en el distrito urbano José Martí, donde en la margen
izquierda se levantan módulos de casas biplantas en los espacios que
estaban vacíos hasta hace muy poco tiempo.
Ese panorama se aprecia en diversos puntos de la
ciudad, donde fueron afectados más de 171 mil 300 de esos recintos,
con miles derrumbados totalmente que se sumaron negativamente a un
fondo habitacional ya deteriorado.
De acuerdo con reportes de autoridades locales, en
los próximos 10 años deberán edificarse más de 29 mil viviendas,
para solucionar la necesidad de las familias perjudicadas por el
meteoro y para la eliminación paulatina de barrios insalubres.
Modernos y ágiles sistemas constructivos se emplean
con ese fin y están en marcha inversiones para la producción de
materiales, con nuevas plantas de procesamiento de piedras, áridos y
hormigón.
La ayuda solidaria del gobierno de Venezuela está
presente en este empeño, con el suministro de recursos materiales y
equipamientos, al igual que el de Ecuador, que apoya la edificación
de moradas en el reparto Abel Santamaría.
La transformación en un asentamiento digno y
confortable del barrio de San Pedrito, de difíciles condiciones de
vida y continuas inundaciones en época de lluvia, es un símbolo del
esfuerzo por mejorar ese imperativo vital en la segunda ciudad en
importancia de Cuba.