Al intervenir ayer en el acto central nacional por el Día Mundial
de la Protección de la Capa de Ozono, el doctor en Ciencias Nelson
Espinosa, director fundador de la Oficina Técnica del Ozono (OTOZ),
precisó que entre los más notables figuran la supresión de los
clorofluorocarbonos (CFC) en la refrigeración doméstica e
industrial, y en la fabricación de aerosoles industriales y
farmacéuticos.
Esto último requirió de la reconversión tecnológica de las
plantas encargadas de producirlos, que pasaron a elaborarlos con
propelentes ecológicos no dañinos al entorno.
También mencionó el haber erradicado el uso del bromuro de metilo
en la agricultura, tanto en cultivos protegidos (tabaco, café,
plantas ornamentales), como en las labores de fumigación de
almacenes y silos, además del consumo de halones y tetracloruro de
carbono.
Destacó que en la actualidad y con la colaboración del programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se trabaja en la
puesta en marcha de un proyecto destinado a la recuperación,
recolección, transportación y almacenamiento, de sustancias
agotadoras de la capa de ozono (SAO), provenientes de la
refrigeración comercial y otros destinos, con la finalidad de
reciclarlas y poderlas usar de nuevo, o destruirlas, evitando su
emisión a la atmósfera.
Para aplicar esta segunda variante tiene lugar el
acondicionamiento de una planta en la fábrica de cemento de Siguanea,
en Sancti Spíritus, que convertirá a Cuba en el primer país de
América Latina con capacidad propia de destruir las SAO en el 2014.
Espinosa manifestó que en correspondencia con el cronograma
establecido, el país estaría en condiciones de eliminar el empleo
total de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) para el 2030,
compuestos que utilizados básicamente en la climatización y
refrigeración, dañan la capa de ozono y constituyen, asimismo,
potentes gases de efecto invernadero.
En la actividad, efectuada en el Teatro Nacional, también
hablaron la señora Bárbara Pesce-Monteiro, coordinadora residente de
las Naciones Unidas en Cuba y representante residente del PNUD,
quien se refirió al cumplimiento por la parte cubana del Protocolo
de Montreal, y América Santos, viceministra de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambiente, la cual pronunció las palabras de clausura.