Más arena con más eficiencia y menor costo
e impacto ambiental
Julio Martínez Molina
ARIMAO, Cumanayagua, Cienfuegos.— Con la puesta en funcionamiento
de la nueva planta para el lavado de arena que emplea la fuerza
centrífuga en el Centro de Beneficio de Arimao, el proceso de
producción se torna mucho más eficiente.
En
la planta se recupera un 38 % del mineral antes perdido.
"La flamante tecnología de punta posibilita incrementos
productivos, ahorro energético y humanización del trabajo",
manifiesta a Granma Ulises Marín García, director de la
Empresa de Materiales de la Construcción de Cienfuegos.
Marín complementa que la inversión —de 650 mil pesos y 348 mil en
divisas—, permitió desterrar los obsoletos equipos para la
clasificación del grano, lavado mecánico para limpieza y eliminación
de impurezas desde el yacimiento.
El periodo de recuperación de la inversión no debe superar los
siete meses, apunta Marín.
Al decir de Freddy Incaño Reyes, limpiador de las piscinas de
depósito, hacía mucho tiempo no se respiraba semejante entusiasmo en
el colectivo, pues se hace la faena de un modo más limpio y humano.
HASTA EL ÚLTIMO GRANO
La tecnología introducida propicia que luego de concluir todo el
ciclo productivo, incluido cernido y clasificación, se gane un 38 %
de arena que antiguamente se perdía. Además de incrementar su
rendimiento, ahora esta emerge muy diferente a la etapa previa,
cuando salía con elevados parámetros de humedad, complementa el
directivo.
El
Centro de Beneficio de Arimao tributa arena de primera calidad para
el desarrollo constructivo del país.
El porcentaje de humedad que por indicador nacional está
establecido es de un 20 % de agua, ahora sale con 3 %, casi seca,
afirma la ingeniera electromecánica Olayda Torres Calzadilla,
especialista principal de Desarrollo Tecnológico de la Industria.
Según los indicadores nacionales, en el lavado se pierde el 30 %
o más de la arena, pero este equipamiento es capaz de recuperar casi
todo. La planta usa la fuerza centrífuga para acelerar la separación
de las partículas de los granos, la cual alcanza valores superiores
a la gravedad, por ende la pérdida es ínfima, ilustra Olayda Torres.
"La arena es un mineral no renovable y medioambientalmente existe
una política en el país encaminada al ahorro y preservación de
dichos recursos minerales. En tal sentido, el actual régimen de
operaciones alarga la vida útil del yacimiento, al perder menos
arena y recuperar más", agrega la ingeniera.
Bertilio Hernández, el director de Operaciones, nos dijo que la
producción de la vieja planta —explotada durante más de 30 años en
las márgenes del río Arimao—, era de 18 a 22 metros cúbicos diarios,
esta instalación marca un empine exponencial, al elevarla a 125
metros cúbicos por hora.
PARA NO PAGAR MÁS EL COSTO ECOLÓGICO
Las lagunas de sedimentación por décadas tributaron al río Arimao,
cuyas aguas desembocan en la Laguna Guanaroca, y significó uno de
los mayores impactos ambientales de la industria, al perjudicar
dicha extensión lacustre, por añadidura un sitio protegido.
Esas lagunas quedan eliminadas tras la irrupción del nuevo
proceso industrial, enfatiza Olayda Torres, Máster en Ciencias por
la Universidad de Bruselas y encargada, en el 2009, de demostrar la
facilidad técnica, económica y ambiental a la hora de solicitar la
inversión para el cambio de tecnología.
Con la eliminación, el gravoso saldo ecológico del viejo sistema
es resuelto mediante una producción limpia y sustentable, opina
Marín, el director.
UN PRODUCTO DE PRIMERA CALIDAD
"Hoy ya fueron montadas las nuevas tecnologías en otras dos
provincias, pero con una diferencia respecto a Cienfuegos: aquellas
han sido instaladas en yacimientos de calizas, van a beneficiar a
las piedras calizas, de las cuales, tras triturarse, se obtiene
piedra-arena artificial.
"En el caso local no procede así, porque los yacimientos de
Arimao tienen la característica de que su arena natural posee
propiedades geológicas y atributos físico-mecánicas diferentes. Esta
es de calidad superior; por eso es utilizada en hormigones de alta
resistencia", subraya.
El árido cienfueguero, de alta demanda y balanceado nacionalmente
para los programas constructivos importantes del país, tributa a
varios destinos. Entre ellos al desarrollo turístico de la cayería
norte de Villa Clara y Ciego de Ávila, al polo de Varadero, al
puerto del Mariel y al programa de la vivienda, explica Marín.
De acuerdo con el proyecto nacional de explotación minera, en los
yacimientos aluviales de Arimao hay reservas para 35-40 años; eso
sin contar las inundadas, pues con la vieja tecnología utilizada
solo se profundizó hasta la corteza del mineral durante tres
décadas, dice Olayda Torres.
Estamos en fase de ensamblar y montar una draga de succión que
permitirá la extracción de las reservas bajo el agua, hasta hoy no
explotadas, para así estar en correspondencia con la demanda y la
velocidad de la nueva planta, sostiene Marín.
Una vez activada esa draga, se cerraría el ciclo productivo de la
arena en Cienfuegos, donde ya comenzamos a cosechar los frutos de
esta importante inversión, base de todo nuestro desarrollo futuro en
la producción del material, remarca el director. |