WASHINGTON.
— El tiroteo en el Comando de Sistemas Navales en esta capital el
lunes, reavivó el debate en Estados Unidos sobre la ola de violencia
en este país con el empleo de las armas de fuego. El hecho que dejó
13 muertos y una decena de heridos, provocó que quienes abogan por
mayor control en la posesión estos artefactos demandaran más acción
sobre el tema a la Casa Blanca y al Capitolio.
En ese sentido, Mark Glaze, directivo de la organización Alcaldes
Contra las Armas Ilegales señaló hoy que el presidente ha llegado a
un punto clímax en este asunto, no por el hecho en sí, sino por la
repetición de masacres similares que arrojan leña al fuego en este
polémico asunto.
La senadora demócrata por California, Dianne Feinstein, denunció
la sucesión de masacres en los últimos años y se preguntó hasta
cuándo los estadounidenses se verán afectados por esos incidentes
letales.
Feinstein dijo que el Congreso debe asumir sus responsabilidades
y reiniciar un debate profundo sobre la violencia armada en el país,
para detener la pérdida de vidas inocentes.
Por su parte, el senador demócrata Jay Rockefeller señaló que
"nos estamos familiarizando demasiado con estas acciones trágicas y
sin sentido, y estos incidentes demandan nuestra inmediata
atención".
El presidente Barack Obama fue el primero en vincular el ataque
en el centro naval al tema de la violencia y el esfuerzo legislativo
para enfrentarla, aunque no llamó de forma explícita a un control
más efectivo de las armas.
"Afrontamos otro tiroteo masivo, y esta vez sucedió en una
instalación militar de la capital del país, lo investigaremos, tal y
como hemos hecho en otros incidentes similares que por desgracia han
tenido lugar, y haremos todo lo que sea necesario para prevenirlos",
señaló el mandatario este lunes.
Pero si la masacre de diciembre pasado en una escuela en Newtown,
Connecticut, que provocó la muerte a 20 niños y seis adultos no fue
suficiente para impulsar un proyecto de control de armas en el
Congreso, es poco probable que el ataque de este lunes logre revivir
esas iniciativas, señala hoy el sitio digital Politico.com.
La tragedia más reciente está demasiado fresca, pero los
políticos son los mismos que en abril pasado bloquearon un esfuerzo
en el Senado para expandir los chequeos de antecedentes de los
potenciales compradores de armas y limitar la compraventa de
cargadores de alta capacidad, añade el artículo.
El senador demócrata Joe Manchin, quien auspició ese esfuerzo en
el Congreso, declaró este martes que presentaría nuevamente la
propuesta solo si logra contar con el apoyo de otros cinco de sus
colegas.
A pesar de que en los primeros meses de 2013 Obama y un grupo de
legisladores iniciaron una ofensiva a favor del control de las armas
de fuego, los proyectos no avanzaron porque enfrentan una fuerte
oposición de grupos como la Asociación Nacional del Rifle que
cabildean a favor de los productores de esos artefactos.