PYONGYANG.—
Trabajadores sudcoreanos cruzaron este lunes a la vecina República
Popular Democrática de Corea (RPDC) para retomar la actividad en la
zona industrial conjunta de Kaesong, que volvió a operar tras cinco
meses de un cierre provocado por crecientes tensiones militares
entre las dos partes del territorio asiático.
El reinicio de las actividades en este complejo industrial fue
acordado el miércoles pasado en una ronda de negociaciones entre
representantes de ambos países, que se extendió durante 20 horas,
reporta Reuters.
Según cálculos de finales de junio, el cierre del complejo
industrial conjunto provocó pérdidas superiores a los 900 millones
de dólares a las empresas sudcoreanas. Mientras, la RPDC dejó de
percibir varios millones de dólares en deducciones de los salarios
de sus 54 mil empleados.
El complejo industrial de Kaesong, ubicado al sureste de la RPDC,
comenzó a funcionar en el año 2004 como un proyecto de cooperación
económica entre ambas naciones.