En esta ocasión, ante el concurso de 40 gladiadores, el bronce
olímpico de Londres y universal en Estambul 2011 se convirtió en el
verdugo de sus homólogos asiáticos: inició su camino con triunfos
por 8-0 sobre el vietnamita Tuan Anh Bui, y 10-5 ante el japonés
Takahiro Inoue.
Luego se las ingenió para pegar a Jin Hyok Khang, de la RPDC; y
dominó 1-0 al canadiense Haislán García, un rival bien conocido.
Llegaría entonces el pleito semifinal frente al mongol Mandakhnaran
Ganzorig, un exigente examen del cual emergió airoso por mayor
técnica de ejecución tras el abrazo a seis unidades.
El escenario quedó listo para la batalla por el oro. Del otro
lado del colchón, con trusa roja, se encontraba el armenio Devid
Asafaryan, titular europeo de Tbilisi en la presente temporada,
subcampeón de los Juegos Mundiales Universitarios de Kazán, y
anclado en el segundo escaño del ranking universal.
A todo eso iba haciendo caso omiso el pinareño, hasta que a pocos
segundos del final el europeo —por el organigrama tuvo que
desarrollar un combate menos—, marcó la última acción del pleito e
inclinó la balanza a su favor, tras el abrazo a dos definitivos. El
ruso Magomed Kurbanaliev y el ya mencionado mongol Ganzorig se
llevaron las preseas de bronce.
Otras dos divisiones vieron accionar en la arena Laszlo Papp de
la capital húngara. En los 55, el no muy conocido iraní Hassan
Rahimi doblegó 2-1 en el pleito decisivo al indio Amit Kumar,
séptimo del escalafón; mientras el turco Sezar Akgul y el ruso
Nariman Israpilov se colgaron metales bronceados. Los 96 vieron
coronarse al también representante de Irán, Reza Yazdani, verdugo
4-2 del azerbaijano Khetag Gazyumov, quinto de la relación de
mejores gladiadores de la temporada. De nuevo los exponentes rusos
tuvieron que conformarse con el tercer escaño, por intermedio de
Anzor Boltukayev, acompañado del ucraniano Pavlo Oliynyk.
Cuba dependerá este martes de los también libristas Alejandro
Valdés (60) y Reineris Salas (84), quienes rivalizarán inicialmente
contra el coreano Seung Chul Lee y el uzbeko Zaurbek Sokhiev, por
ese orden.