La reunión de los Grupos de Solidaridad de América Central y el
Caribe sobre la cuestión de las Malvinas finalizó el viernes en la
capital cubana con un llamado a desarrollar acciones en pos de un
mayor apoyo a la causa argentina.
En la Declaración Final, los delegados de 11 naciones
centroamericanas y caribeñas participantes reafirmaron su respaldo a
los legítimos derechos de soberanía de Buenos Aires sobre las Islas
Malvinas y sus territorios adyacentes; expresaron su preocupación
por la creciente militarización de la zona en disputa con Reino
Unido, y agradecieron al Gobierno cubano y a la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), cuya presidencia pro témpore
ejerce nuestro país, por su solidaridad con la causa.
En declaraciones a Granma la embajadora de Argentina en
Cuba, Juliana Marino, calificó la realización del evento de dos días
en La Habana como un ejemplo de la importancia que la Isla le
concede al reclamo de su país.
La representante del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández
describió las relaciones bilaterales de excelentes, y señaló que el
papel de Cuba al frente de la CELAC se ha caracterizado por su
dinamismo, factor importante para consolidar la integración
regional.
A su vez, el coordinador del grupo de apoyo de las Malvinas en
Costa Rica, José Luis Callaci, comentó a este diario que el esfuerzo
que hace Cuba "aúna más los deseos, el entusiasmo y el empuje que le
vamos a dar en la región de Centroamérica y del Caribe a esta causa,
que es hoy de todos los latinoamericanos".
La cita fue coordinada por la Asociación Cubana de las Naciones
Unidas, y entre sus objetivos estuvo concretar acciones de
solidaridad con el reclamo argentino de soberanía de esos
archipiélagos situados en el Atlántico Sur.