La familia, célula fundamental de la sociedad, permanece en el
centro de las preocupaciones del Tribunal Supremo Popular (TSP)
cubano. Un enfoque sociológico aplicado por esta instancia para la
solución de conflictos en el ámbito familiar, ha permitido un
significativo aumento de los casos que actualmente se resuelven por
acuerdo entre las partes.
Este proceder, puesto en práctica desde el 2008, permite una
mejor comprensión de las problemáticas por los jueces, a partir de
la comparecencia de las partes ante ellos y de la asistencia de
especialistas —como psicólogos o psicopedagogos— en el proceso.
La información fue referida ayer, en conferencia de prensa, por
la vicepresidenta del TSP, Olga Lidia Jones Morrinson, y el
presidente de la Sala de lo Civil y lo Administrativo, Carlos M.
Díaz Tenreiro, quienes coincidieron en que la experiencia de los
tribunales en este ámbito sugiere el acercamiento a una justicia más
expedita y transparente.
A ello se suma —comentaron— los aportes de esta práctica en
materia civil, donde el mecanismo de comparecencia se ha dispuesto
de forma similar al utilizado en los conflictos familiares.
Por la importancia de estos temas, anunciaron Morrinson y
Tenreiro, se realizará el próximo martes el Primer Simposio sobre la
Práctica Judicial en el Procedimiento de Familia en Cuba, al que
asistirán jueces (de instancias municipales mayormente), abogados,
fiscales, profesores universitarios relacionados con esa labor.
El evento constará de tres paneles dedicados, entre otros temas,
a la interdisciplina en los procesos de familia, y a la conciliación
judicial en esos casos.
La cita, dijo Jones Morrinson, constituye un paso importante para
contribuir, desde su labor, al diálogo constructivo en el seno
familiar; sobre todo en medio de la actualización del modelo
económico cubano en que el papel de la familia como formadora de
valores es de suma importancia.