LA
HABANA. – El cubano Erick Hernández implantó este sábado un nuevo récord
mundial en dominio del balón en modalidad de sentado y sólo con los
pies, hazaña lograda en el hotel Copacabana de esta capital.
Erick impuso una nueva cota de tres horas, 10 minutos y tres
segundos pegándole al balón ininterrumpidamente sin que cayera al
suelo.
Con este resultado quebró su propia marca del orbe en esta
prueba, que era de tres horas, ocho minutos y dos segundos y databa
del 8 de diciembre de 2011.
Entre sus principales cotas universales de dominio del balón,
Erick posee la del hectómetro (17.83 segundos), la de maratón (07:17
horas) y más tiempo pegándole con todo el cuerpo (19:10 horas).
En abril de este año Hernández, impuso otro primado universal en
la modalidad de solo con la cabeza durante un minuto, al conectarle
350 toques sin que cayera al suelo, para desbancar la anterior
marca, de 341, que ostentaba el chino Gao Chong desde noviembre de
2007.
Hernández cuenta también con el récord Guinness por pegarle a la
pelota con los muslos durante una hora y 28 minutos.
Para conseguir este nuevo registro el exfutbolista golpeó
aproximadamente 20 mil veces el balón.
El multirecordista dedicó esta nueva marca a la lucha por la
libertad de sus compatriotas antiterroristas prisioneros en Estados
Unidos.
Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando
González y René González fueron sentenciados por una Corte judicial
en Miami a cumplir severas condenas por alertar al gobierno de su
país sobre planes subversivos de grupos asentados sobre todo al sur
de la Florida.
Los cuatro primeros se mantienen prisioneros en la nación norteña
desde hace 15 años.
En cambio, René González cumplió el 7 de octubre de 2011 su
condena de 13 años de cárcel y desde abril de 2013 está en Cuba,
donde pudo permanecer luego de renunciar a su ciudadanía
norteamericana.
Es un compromiso que tenía particularmente con ellos (los Cinco),
aunque también lo hago por todo el pueblo de Cuba, confesó Hernández
a Prensa Latina.
El dominador, nombre por el que se le conoce en el mundo de la
perseverancia con el balón, sentenció que la preparación fue muy
fuerte.