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Mundial de Lucha
Calma olímpica, tensión en los colchones
Harold Iglesias
Manresa
La lucha (49 votos), venció por mayoría en el pulso por entrar al
programa de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. En medio de esa
Cuba, que atesora 19 preseas en citas estivales (7-5-7), envió una
legión de 11 gladiadores a Budapest, sede del Mundial previsto del
lunes al domingo próximos.
El
librista de 31 años Liván López (66) buscará segunda presea
universal en una división comandada este 2013 por el ruso Magomed
Kurbanaliev.
La responsabilidad caerá en los clásicos Ismael Borrero (60 kg),
Pedro Isaac (66), Gilberto Piquet (84) y Yasmani Lugo (96); los
libristas Alejandro Valdés (60), Liván López (66), Yunierki Blanco
(74) y Reinieri Salas (84), y sus homólogas Catherine Videaux (63),
Lissette Echeverría (72), y Yacquelín Stornell (59), quienes estarán
por ese orden bajo la égida de los entrenadores Carlos Ulacia, Julio
Mendieta y Elio Garraway.
Al igual que en otras oportunidades, nuestros gladiadores,
incluidos los debutantes Borrero, Piquet, Lugo, Echeverría y
Stornell, llegaron a la capital húngara sin haber medido sus fuerzas
ante rivales de elite europeos y asiáticos, salvo los combates
disputados acá en el lejano febrero, como parte del Internacional
Granma-Cerro Pelado.
HABLAN
LOS ENTRENADORES
Para suplir ese déficit de combates de primer nivel muchas fueron
las estrategias trazadas por los colectivos de entrenadores. Sobre
la puesta en forma de la escuadra dieron sus impresiones Ulacia,
Mendieta y Garraway: "Las mayores opciones de pelear por medallas
recaen en Isaac y Lugo. La excelente preparación física, los test
disputados frente a sus coequiperos libristas, el hincapié en la
continuidad de movimientos ofensivos y la defensa, tanto en el
combate de pie, como en cuatro puntos, fueron los elementos
esenciales de trabajo en esta etapa final de obtención de forma
deportiva", ahondó Ulacia.
Mendieta destacó que la esencia estuvo en mantener rivalidad y
niveles de preparación elevados, sobre la base de la detección de
debilidades y fortalezas en el orden individual. "Por ejemplo, en el
caso de Liván (tiene 31 años), la estrategia fue que compitiera en
la división inmediata superior durante casi todo el año, para no
someterlo a realizar el peso exacto varias veces y esto no
conllevara a la pérdida de fuerza o riesgo de lesión. Incluso,
valoramos la posibilidad de que a partir del 2014 suba a 74.
"Valdés tiene un arsenal técnico de mucha calidad y ha elevado su
nivel táctico, solo resta que lo constate en un examen de rigor
superior. Blanco se ve fortalecido psicológicamente y ha enmendado
sus errores anteriores. En el Panamericano derrotó convincentemente
al segundo exponente de Estados Unidos. Y en el caso de Salas, su
retorno lo ha hecho en muy buena forma, tiene la experiencia de ser
medallista mundial, tanto juvenil como de mayores, y sus 26 años lo
convierten en un luchador maduro", concluyó Mendieta.
En tanto Garraway explicó: "Las muchachas poseen todos los
recursos técnico-tácticos para pugnar por una presea en el certamen
del orbe. El aumento de la capacidad de respuesta ante posibles
situaciones tensas y elevar los volúmenes de preparación han sido
nuestras variantes en aras de suplir la inexperiencia competitiva y
batallar por resultados de nivel. Todo eso con una planificación
inteligente de los diversos macrociclos".
El Mundial toca a la puerta. La mayor aspiración de técnicos y
gladiadores es aumentar el botín histórico antillano que asciende a
87 preseas (26-23-38), válidas para la undécima posición de por
vida. Ahora, en medio de la calma olímpica, confiemos en que lo
logren. |