La firma del convenio —con un alcance de cinco años— se incluye
dentro de las actividades de la delegación del estado brasileño Rio
Grande do Sul, que realiza una visita de trabajo a la Mayor de las
Antillas hasta el 9 de septiembre; y marca la segunda fase de un
proyecto colaborativo iniciado en marzo del año en curso.
Claudio Pereira, director-presidente del IRGA, aseguró a
Granma que la rúbrica trasciende el aspecto comercial e implica
alcanzar mejores formas de hacer y, sobre todo, aprender unos de
otros para lograr una agricultura sostenible.
Según declaraciones previas de Talita Lima, jefa del sector
comercial de la Embajada brasileña en nuestro país, los granos
constituyen precisamente el rubro de mayor importación de Cuba desde
la nación sudamericana. La soya y el maíz, por ejemplo, se
corresponden con más del 50 % del total de productos adquiridos en
Brasil.
"Es por ello que una cooperación como esta resulta importante
para que Cuba disminuya los volúmenes a importar en este sentido, y
la balanza comercial se equilibre un poco más. El año pasado el
saldo fue de unos 600 millones de dólares, pero fue muy distinto,
pues Brasil vendió a la Isla alrededor de 500 millones, sin embargo
solo le compró 100 millones de dólares. A nosotros no nos interesa
una relación comercial desequilibrada, queremos que aquí se
incrementen las producciones localmente y así poder aumentar las
cifras de compra, como se prevé en la industria de fármacos y otras
esferas", apuntó Lima.
De acuerdo con la jefa de la comitiva visitante, Andréia Nunes Sá
Brito, ante los desafíos que impone la seguridad alimentaria cobra
mayor significación la necesidad de poner el desarrollo de una
agricultura de base biológica y las tecnologías que existen en
función de garantizar, principalmente, una alimentación más
saludable y al alcance de todos. Y acotó que, además de las
proyecciones de Rio Grande do Sul con Cuba en materia de
agricultura, se han diseñado programas de cooperación similares en
cultura, fármacos y comercio. Tentativas impulsadas en el contexto
de la integración latinoamericana, que apuesta también por la
inclusión social.
En la firma del convenio también estuvieron presentes José
Felicio, embajador de Brasil en Cuba, Telce González, director del
Instituto de Investigaciones de Granos de Cuba, Sergio López,
director técnico del IRGA, así como otros miembros de ambas
delegaciones.