Actualizado 6:30 p.m. hora local
EE.UU. arrecia campaña para
lograr apoyo
a un ataque contra Siria
WASHINGTON.—.
La administración del presidente Barack Obama arreció hoy su campaña
para lograr apoyo del Congreso y la opinión pública estadounidenses
a un ataque militar contra Siria, en medio de fuertes
cuestionamientos a esa acción bélica.
El jefe de personal de la Casa Blanca, Denis McDonough, intervino
en los cinco principales programas dominicales televisivos de
discusión política, en los cuales aseguró que la operación contra
ese país árabe será limitada y es fundamental para la protección de
los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.
Aseguró que el Ejecutivo ha avanzado en lograr el apoyo del
Congreso, aunque admitió que todavía no cuenta con los votos
necesarios para avalar la medida, y declinó responder si Obama
realizaría la acción militar contra Siria en caso de que el
Capitolio la desapruebe.
Sin embargo, persisten serias dudas entre los congresistas acerca
de la validez de las supuestas pruebas presentadas por el Ejecutivo,
como es el caso del demócrata por el estado de Florida, Alan Grayson,
miembro del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de
Representantes.
Grayson sugirió que las informaciones secretas presentadas a los
legisladores para convencerlos de la necesidad de los planes del
mandatario contra Siria, no son evidencias serias sobre las
acusaciones de Washington contra el Gobierno del país árabe.
Por su parte, el senador republicano Rand Paul advirtió hoy que
un ataque militar de Estados Unidos contra Siria ayudaría a la causa
de los grupos extremistas como Al Qaeda que operan en ese país
árabe.
Según Paul, la resolución que autoriza el uso de la fuerza tiene
posibilidades de recibir el visto bueno del plenario senatorial, de
mayoría demócrata, pero existen dudas de que pase la prueba en la
Cámara de Representantes, controlada por el partido rojo.
De acuerdo con una pesquisa del diario The New York Times
publicada este domingo, en el Senado solo 25 de sus 100 integrantes
apoyan la medida, mientras 56 se mantienen indecisos y otros 19 se
manifiestan en contra.
En la Cámara de Representantes, 150 de sus 435 diputados dijeron
que rechazan la medida o se inclinan en esa dirección, solo 42 la
aprueban, 210 permanecen indecisos y se desconoce la posición de 33
de ellos.
Las encuestas muestran que más de 60 por ciento de los
estadounidenses rechazan el empleo de la fuerza contra la nación
levantina.
En el plano militar, funcionarios de la Casa Blanca aseguraron
que la operación militar contra Siria tiene el objetivo principal de
degradar sus capacidades bélicas, con el empleo de cohetes crucero
Tomahawk como arma principal durante uno o dos días.
Según el diario USA Today, el ataque estaría limitado en cuanto
al número de blancos a destruir, y sería completado con el
lanzamiento de otras oleadas de cohetes para terminar de eliminar
los objetivos que quedaron en pie tras los primeros golpes.
Medios de prensa estadounidenses informaron sobre la inauguración
de un Puesto de Mando Avanzado en Amman, Jordania, para que las
fuerzas del Comando Central estadounidense, con responsabilidad
sobre el Medio Oriente, coordinen sus acciones con los países del
área aliados de Washington que participen en el ataque.
Entretanto, Turquía envió hoy a la frontera con Siria seis
aviones cazas F-16 para vuelos de reconocimiento, y en los últimos
días trasladó hacia los límites con el país vecino 15 mil efectivos
de infantería, 450 vehículos blindados y más de 150 ametralladoras
de alto calibre.
En la arena internacional, el papa Francisco llamó hoy durante la
misa del Ángelus dominical a rezar por el pueblo de Siria y los de
otros países de Medio Oriente que sufren por conflictos.
La Comunidad del Caribe llamó a buscar una solución negociada al
conflicto en Siria, rechazó cualquier intervención militar en esa
nación árabe y pidió a la comunidad internacional que haga un
esfuerzo valiente para ayudar a las partes sirias a alcanzar la paz.
Por otra parte, el canciller británico, William Hague, dejó
entrever la posibilidad de llevar por segunda vez al Parlamento el
tema de la intervención militar en Siria, si la situación cambia
drásticamente.