SANTIAGO DE CHILE.— A 40 años del golpe militar, la Corte Suprema de
Chile reconoció el viernes por primera vez que por "acciones u
omisiones" el máximo tribunal de justicia del país no cumplió con su
misión de defender los derechos humanos durante el régimen del
general Augusto Pinochet (1973-1990).
"El quiebre de la institucionalidad democrática (el 11 de
septiembre de 1973) permitió la instalación de un régimen cívico
militar que violentó las garantías fundamentales de los ciudadanos
de nuestro país", subrayó una declaración del alto tribunal, leída
por su presidente, Rubén Ballesteros.
En el comunicado, la Corte Suprema admitió también que durante la
dictadura militar hubo "muerte, desaparición forzosa, detenciones
irregulares y torturas" de opositores a la dictadura.
Por ello, añade la nota, "no cabe sino reconocer que si esos
atropellos efectivamente ocurrieron, en parte se debió a la omisión
de jueces de la época que no hicieron lo suficiente", falta que
atribuyó a que "la Corte Suprema de entonces no ejerció ningún
liderazgo".
Lo anterior, señaló el tribunal, ocurrió a pesar de que las
violaciones a los derechos humanos "le fueron denunciadas a través
de numerosos requerimientos judiciales".
El pronunciamiento del máximo tribunal se realizó luego de
críticas del propio presidente Sebastián Piñera, que dijo la víspera
que los tribunales de justicia "no estuvieron a la altura" de las
circunstancias.
Durante el periodo dictatorial, la policía secreta del régimen
detuvo, torturó, ejecutó o desapareció a unas 38 mil personas, y en
casi todos los casos los tribunales de la época desecharon la
posibilidad de acoger recursos de amparo en favor de las víctimas y
sus familiares.