SAN
PETERSBURGO, Rusia.— El presidente de Rusia, Vladímir Putin, aseguró
este viernes en la rueda de prensa final de la cumbre del G-20 en
San Petersburgo, que su país ayudará a Siria en caso de que se
produzca la intervención militar estadounidense.
"¿Que si vamos a ayudar a Siria? Sí", afirmó el presidente ruso
en respuesta a una pregunta sobre qué hará Moscú en caso de una
intervención militar en la nación árabe. "Rusia vende armas a Siria,
tenemos fuertes lazos económicos. Siria es nuestro socio
estratégico", añadió.
"Confío en que habrá más cooperación en el ámbito humanitario,
incluido los suministros de ayuda a la población civil que está en
una situación muy difícil", dijo Putin. "El uso de armas químicas en
Siria es una provocación de los terroristas que buscan apoyo",
afirmó el mandatario citado por Russia Today.
Putin reiteró que "el uso de la fuerza contra un Estado seberano
solo es aceptable cuando se trata de autodefensa o cuando hay una
resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y Siria no está
agrediendo a nadie".
El presidente de EE.UU., Barack Obama, declaró por su parte que
el uso de armas químicas en Siria es una amenaza para toda la región
y que "no puede quedar sin respuesta".
Sin embargo, Obama reconoció, también desde Rusia, que esa
supuesta acción no es una amenaza real para su país pero insistió en
"la necesidad de hacer cumplir la norma internacional sobre la
prohibición de usar armas químicas".
Entretanto, otros 10 Estados del G-20 declararon que apoyan el
plan de EE.UU. de dar una respuesta rigurosa al ataque químico en
Siria, incluso soslayando al Consejo de Seguridad de la ONU.
Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia
Saudí, España, Turquía y Gran Bretaña pusieron sus firmas al pie de
la respectiva declaración difundida por la Casa Blanca.