Eva
Griñán, voz raigalmente comprometida con la canción cubana y una de
las principales promotoras de la trova oriental, falleció en las
primeras horas de este viernes en Santiago de Cuba, ciudad donde
desarrolló por largo tiempo una fecunda labor artística.
Había nacido el 26 de octubre de 1946 en el popular barrio
santiaguero Los Hoyos; con el maestro Electo Silva, en el Orfeón
Santiago, perfeccionó sus conocimientos musicales y en 1981 defendió
la canción que obtuvo el primer premio en el Festival Beny Moré. Por
sus méritos artísticos fue condecorada con la Distinción por la
Cultura Nacional.
Baluarte de las presentaciones de la Casa de la Trova en la calle
Heredia, sus más recientes contribuciones se enmarcaron en el
programa conmemorativo del aniversario sexagésimo del asalto al
Moncada.