En conferencia de prensa con motivo de la Cumbre de la Unión de
Naciones Suramericanas, Morales denunció que hay sectores
interesados en una ruptura entre Brasilia y La Paz.
Luego, en un encuentro bilateral, la presidenta brasileña, Dilma
Rousseff, expresó su "rechazo total" por la salida del senador Roger
Pinto de Bolivia con la ayuda de un diplomático brasileño y dijo que
la permanencia del asambleísta de oposición en territorio brasileño
en calidad de refugiado es una decisión del Comité Nacional para los
Refugiados (CONARE).
Según el recién nombrado canciller brasileño, Luiz Alberto
Figueiredo, "al principio de la reunión, la Presidenta le expresó su
indignación al presidente Evo por el episodio completo sobre la
retirada del senador Pinto de nuestra embajada en La Paz.
A su vez, Morales dijo que Bolivia enviará información sobre las
demandas contra Pinto, que incluyen acusaciones de corrupción, tanto
al CONARE como a la Fiscalía brasileña. Tenemos la suficiente
madurez política para evitar cualquier confrontación, recalcó
Morales.