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Fábrica de tubos plásticos de Holguín
Aumentan ofertas y capacidad tecnológica
Preocupa demora en la extracción de productos
terminados
Germán Veloz Placencia
Favorecida por inversiones aún frescas, la Empresa Estatal
Socialista HOLPLAST incrementa su peso en la producción nacional de
tubos de polietileno de alta densidad con destino a los programas en
marcha para suministrar agua potable a los asentamientos
poblacionales y desarrollar sistemas de riego en áreas agrícolas.
Las
constantes verificaciones de la calidad se reflejan en la
satisfacción de los clientes.
La fábrica acaba de incorporar a sus ofertas los tubos de 16, 20,
25 y 32 milímetros de diámetro, usados en las obras de
rehabilitación de acueductos, en las acometidas que llegan a las
viviendas. La nueva línea de producción se suma a la de la fábrica
HIDROPLAST, en La Habana. Si una se detiene por complicaciones
técnicas, la otra continúa.
En situaciones normales la mayoría va a la región oriental, lo
cual reduce los costos de la transportación porque ya no es
necesario ir al otro extremo del país a buscarlos.
En
busca de espacio, en el patio hacen reacomodos de la producción.
"Los tubos nuestros, ahora forman una gama que va desde 16
milímetros hasta mil. Soportan presiones nominales entre cuatro y
12,5 bar, medida aproximadamente igual a un kilogramo fuerza por
centímetro cuadrado, pero le hacemos pruebas por encima para
asegurarnos que no fallen", significa Daniel González Suárez,
tecnólogo en procesos industriales.
Mayores posibilidades da a la fábrica el Taller de Conexiones,
puesto en marcha en febrero del pasado año con tecnología moderna.
Sus operarios ensamblan elementos en forma de Y, T y crucetas, así
como codos con varios ángulos, productos que están en
correspondencia con gran parte de los diámetros de las tuberías
fabricadas.
GRAMO POR GRAMO, IGUAL A TUBOS
El índice general de rechazo de las tuberías fabricadas es de
0,94 %, aunque el fabricante de los equipos acepta hasta tres,
particulariza González Suárez, autor de un procedimiento que asegura
el gasto mínimo de la norma de consumo de materia prima.
El
Taller de Conexiones cuenta con el equipamiento necesario y personal
capaz de cumplir cualquier pedido.
"Diariamente tenemos en cuenta muchos elementos y uno es
permanecer al tanto de la calibración de los cabezales de las
máquinas con el fin de mantener uniforme el espesor de los tubos.
Antes de arrancar analizamos cuidadosamente los datos a introducir
en las computadoras, para que los resultados sean óptimos".
En cada turno le miden a las brigadas los tubos "conformes", o
sea, los aptos, y le tienen en cuenta los rechazados. De igual modo,
están obligadas a entregar las partes de la materia prima no
procesada por alguna razón.
Una base de datos computarizada guarda los detalles de lo hecho,
por lo que siempre hay a mano elementos para analizar la eficiencia
por áreas, detalla.
"Nuestras máquinas funcionan con energía eléctrica, no obstante
el índice de transformación es el mejor entre las tres fábricas de
tubos plásticos del país. Por cada kilogramo de materia prima
transformada empleamos 0,52 kilowat".
"Una vez por semana recibimos clases, gracias a las cuales
conozco los equipos y el proceso general de producción", refiere
Yoenni Escobar Almaguer, joven que en cinco años de trabajo ha
conquistado la reputación de ser uno de los más eficientes jefes de
brigada.
La superación, dice, tiene por escenario un aula equipada con
medios audiovisuales o las mismas líneas de producción. De igual
modo visitan el laboratorio, donde la ingeniera química Noemí
Concepción y otros especialistas los hacen partícipes de las pruebas
de calidad.
El operario Rafael Iglesia Salso asegura que en cada encuentro
les hablan de la importancia de mantener el prestigio de la
producción, de manera que se mantengan en cero las reclamaciones de
los clientes, dígase Logística Hidráulica o ejecutores a pie de
obra.
TEMORES JUSTIFICADOS
HOLPLAST hace todo lo necesario por cumplir sus planes, pero
sobre ella está latente la amenaza del efecto dominó. Si prosigue la
lenta extracción de las producciones terminadas, pueden sobrevenir
las paradas momentáneas o prolongadas de las máquinas.
En el patio hay miles de metros de tubos de polietileno de alta
densidad a la espera de ser trasladados a varios sitios del país.
Rolando Fornaris Villanueva, director general de la Unidad
Empresarial de Base (UEB) Oriente 2, de Logística Hidráulica,
explica que adquieren la producción de la fábrica con el fin de
comercializarla.
"Hacemos todo tipo de gestiones, pero la situación no es cómoda y
nos preocupa ser parte de una cadena de impagos".
La unidad comercial subordinada que opera en la provincia de
Santiago de Cuba les comunicó recientemente que los constructores de
la conductora de Guaninicú, en San Luis, enfrentan problemas y
solicitan que no les envíen 400 metros de tubos de 500 milímetros de
diámetro.
A Niceto Pérez, en la provincia de Guantánamo, no han llegado
unos 500 metros de tubo de gran diámetro encargados por la
Agricultura. Afecta la lentitud en las operaciones por tren, medio
contratado por la entidad que dirige Fornaris.
"Apenas están utilizando cinco góndolas, que demoran en retornar
después de descargadas".
"La Agricultura de Holguín no se ha llevado la parte convenida
para el Programa de Riego del municipio de Mayarí. Deben recoger el
producto, pero alegan que tienen dificultades con el transporte".
Todo revela que el flujo productivo de la fábrica es eficiente,
mientras el proceso de ejecución de las obras, sean acueductos o
sistemas de riego, es lento por varias causas.
Cuando estas se buscan, por lo general tienen que ver con el
lastre de inversiones indebidamente preparadas, con contratos que
aún no son una herramienta de trabajo para la planificación y
control de cada paso, situación que los Lineamientos de la Política
Económica y Social del Partido y la Revolución exigen cambiar
radicalmente.
La amenaza que pende sobre HOLPLAST debe llamar a capítulo a sus
contrapartes para hallar vías que eviten la acumulación de
producciones terminadas. Al país le urge "exorcizar" este mal
demasiado frecuente en el entorno económico. |