LAS
TUNAS.— La reciente instalación de 43 termos para la conservación de
leche acopiada en zonas rurales de esta provincia, crea condiciones
para lograr resultados cuantitativa y cualitativamente superiores en
el producto que llega a la industria.
A tono con el reto que tiene la ganadería cubana: crecer,
acercarse cada vez más a la ascendente demanda, esos termos ayudan a
proteger parámetros fundamentales del fluido, a la vez que deben
conducir a un incremento en los niveles acopiados, si se tiene en
cuenta que en muchos lugares posibilitan la realización del doble
ordeño, sin riesgo para la vitalidad de la leche extraída —según
opina Rafael Velázquez Grave de Peralta, especialista en la
delegación provincial del Ministerio de la Agricultura.
Directivos y productores coinciden también al señalar que
mediante esa tecnología se humaniza el trabajo de los ordeñadores,
el tiempo puede ser mejor aprovechado y desaparece parte de las
dificultades sujetas al acarreo del producto.
Las Tunas debe montar otros 36 termos con el concurso de
especialistas del propio territorio, quienes tienen a su cargo,
además, el mantenimiento y solución de ciertas roturas o
inconvenientes que puedan presentarse.