BRUSELAS.
— La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) evitará
participar en una eventual acción bélica contra Siria, declaró hoy
el secretario general de ese órgano, Anders Fogh Rasmussen.
Aunque reiteró su conocida posición de involucrar al gobierno
sirio en un supuesto ataque químico, ocurrido el pasado día 21 en
las afueras de Damasco, Rasmussen reconoció que el bloque militar
quedará al margen de una agresión contra el estado levantino.
No veo el rol de la alianza atlántica en el marco de una
respuesta internacional al gobierno del presidente Bashar Al Assad,
declaró el funcionario holandés, citado por la prensa local.
La implicación de la OTAN, afirmó, solo sería posible si ocurre
un ataque contra Turquía, miembro de esa organización, donde se
desplegaron a principios de este año seis baterías de complejos
Patriot, donados por Estados Unidos, Alemania y Holanda.
Para Rasmussen, el empleo de armas químicas es un acto terrible,
una violación del derecho internacional y un crimen imposible de
ignorar, declaró en referencia a lo ocurrido presuntamente cerca de
Damasco.
Medios de prensa locales citaron a un vocero de la ONU, quien
aclaró que un veredicto de una misión de inspectores de ese órgano
en Siria solo determinará si se usó o no el arma química cerca de la
capital siria, sin especificar el responsable del ataque.
Estados Unidos, potenciales occidentales y el propio Rasmussen
culpan al gobierno sirio de emplear armas químicas, sin presentar
pruebas para demostrar tales acusaciones, mientras Damasco denuncia
que los responsables son los grupos opositores armados.
La alianza atlántica se mostró activa en 2011, durante los
bombardeos contra Libia, amparados en una resolución que imponía una
zona de exclusión aérea para proteger a la población, aunque los
bombardeos dejaron cientos de muertos, en su gran mayoría civiles.