WASHINGTON.
— Casi el 67 por ciento de los estadounidenses se opone a un ataque
del Pentágono contra Siria y aclara que el presidente Barack Obama
debe requerir la autorización del Congreso antes de alguna ejecución
bélica.
Alrededor de siete de cada 10 encuestados por las cadenas CNN y
NBC News opinaron que la Casa Blanca no debería tomar una decisión
antes del regreso de vacaciones de los miembros del Capitolio, el 9
de septiembre.
Desde 1973, Estados Unidos ha aplicado la fuerza militar contra
Granada en 1983, Irak en 1991, Haití en 1994 y Kosovo en 1999 y en
ninguna de esas ocasiones los presidentes -demócratas o
republicanos- esperaron por algún permiso del Congreso.
La Resolución sobre los Poderes en Tiempos de Guerra (War Powers
Resolution), aprobada en la colina de Washington hace 40 años,
admite que la Oficina Oval inicie una guerra y 60 días después
explique sus razones a los parlamentarios.
El sondeo difundido este viernes incluyó a un millar de
ciudadanos estadounidenses y alrededor del 50 por ciento se opuso a
una intervención castrense en el país árabe, incluso si Obama
consigue la certificación del Congreso federal.
Un 44 por ciento de los consultados negó en específico la
necesidad de un llamado ataque quirúrgico con cohetes cruceros en
contra de la nación levantina, una de las variantes con que el
Pentágono amenaza a Damasco.
Washington intenta culpar a Siria por el lanzamiento contra
civiles de gases letales prohibidos por la ONU, pero el gobierno del
presidente Bashar al Assad rechazó las acusaciones y las calificó
como un insulto contra el sentido común.
El informe de campo sobre el supuesto ataque químico en Siria
está lleno de salvedades y es un material inconcluso, admitió un
comunicado de la Dirección Nacional de Inteligencia de Estados
Unidos.
Acorde con el diario New York Times y otros medios noticiosos
"aún existen demasiadas preguntas acerca de quien controla ese tipo
de armamento y sobre la responsabilidad del presidente Al Assad" en
los sucesos del día 21.
Obama aclaró que aún no había tomado una decisión sobre un golpe
aéreo en territorio sirio, pero reiteró las acusaciones de Estados
Unidos contra el jefe de Estado Bashar al Assad.
Hemos analizado varias opciones militares durante reuniones esta
semana con el equipo de seguridad nacional, dijo el mandatario en
entrevista con la cadena noticiosa PBS NewsHour.
A primeras horas de este viernes un quinto buque de guerra
estadounidense, armado con misiles de mediano alcance, arribó a las
aguas del Mediterráneo (zona este).
Tras el rechazo ayer del Parlamento británico a la intervención
militar, el Pentágono se quedó prácticamente solo en sus planes de
agresión contra el país musulmán.