WASHINGTON.— El
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró el miércoles que
Washington comprobó que el Gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad
era responsable del ataque con armas químicas del 21 de agosto, que
causó la muerte de cientos de civiles, y agregó que el uso de ese
tipo de armas afectaba los intereses nacionales de Estados Unidos.
Sin embargo, el Ejecutivo norteamericano no ha presentado ninguna
evidencia de que haya sido el Gobierno sirio y no las bandas
terroristas las responsables de los ataques. Un grupo de inspectores
de la ONU se encuentran en el terreno y aún no ha hecho público un
informe al respecto.
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, mencionó en una
conferencia con periodistas los comentarios de un funcionario
británico de alto rango de que Estados Unidos podía tomar decisiones
de política exterior por su cuenta.
Earnest señaló además que Obama habló por teléfono el jueves con
la canciller alemana, Ángela Merkel, sobre el tema sirio y que
Washington busca el mayor respaldo internacional. El portavoz no
brindó más detalles de ese diálogo.
Por su parte, el Parlamento británico rechazó por un estrecho
margen la moción del primer ministro conservador, David Cameron, que
proponía una intervención militar "legal y proporcionada" en Siria.
La moción fue rechazada por 285 votos en contra y 272 votos a favor.
"Está claro que el Parlamento no quiere una intervención militar. Lo
entiendo y el Gobierno actuará en consecuencia", dijo Cameron tras
perder el voto en la Cámara de los Comunes.
La presión de la oposición laborista y de algunos diputados de la
coalición de Gobierno ya había obligado a Cameron a matizar su
primera propuesta y a presentar un texto que condicionaba a una
segunda votación en los Comunes la aprobación de un eventual ataque,
una vez se conozca el informe de los inspectores de la ONU. Aun así,
la moción fue rechazada poco después de que tampoco fuese aprobada
una enmienda presentada por los laboristas que pedía "pruebas
concluyentes" de los supuestos ataques con armas químicas del
"régimen" de Bashar al-Assad.
Asimismo, el presidente sirio, insistió en que su país se
defenderá de cualquier ataque extranjero, que sigue sin
materializarse mientras el equipo de la ONU investiga sobre el
terreno el posible uso de armas químicas.
Al-Assad destacó ante una delegación yemení que en Siria "su
pueblo firme y su heroico ejército" harán frente a la eventual
intervención de Estados Unidos y otros países aliados, que acusan al
gobierno de Damasco de haber empleado armamento químico contra la
población.
Ante las amenazas recibidas en los últimos días, el Mandatario
subrayó que esto solo aumentará la defensa de los "principios firmes
y las decisiones independientes" de Siria.