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Serie Mundial de High Diving
Buscarán desafiar las alturas desde el Morro
Harold Iglesias
Manresa
harold@granma.cip.cu
Hace poco menos de un año comenzó el ajetreo; hoy es
prácticamente un hecho. Lo cierto es que en abril del 2014 el
Castillo de los tres Reyes del Morro acogerá una fase de la Serie
Mundial de High o Cliff Diving (clavados extremos).
En
el área saliente del Morro se montará la estructura de acero y
aluminio que soportará la plataforma de saltos.
Una modalidad atractiva y riesgosa in extremis, que desde
el 2009 comenzó a diseminarse por el mundo y ya cuenta con una
veintena de países que en al menos una ocasión han acogido la cita.
Se trata de realizar clavados —cinco los hombres desde 27 metros
de altura y tres las mujeres desde 20—, estar suspendido en el aire
durante tres segundos e impactar el agua de pie a casi 100
kilómetros por hora.
Nada sencillo, al decir de Rolando Ruiz Pedreguera, comisionado
nacional de clavados y uno de los mejores ornamentalistas del mundo
a finales de la década de los 70 del pasado siglo, quien aseguró:
"Yo únicamente llegué hasta la plataforma de diez metros, si me
decían que debía saltar un centímetro más arriba, renunciaba.
Justamente a esa altura, a cinco y 15 metros, preparan sus saltos
los exponentes del high diving. Desde allí, y con la
velocidad que se desarrolla, el impacto de cabeza con la superficie
del agua sería mortal", explicó.
El
colombiano Duque, quien fuera clavadista convencional por una
década, atesora el subtítulo en el primer campeonato del orbe en
saltos de acantilado.
Su inserción como disciplina oficial en la XV edición de los
Campeonatos Mundiales de Deportes Acuáticos, en Barcelona, le
presagia un futuro promisorio, y en nuestro caso, el otrora
ornamentalista santiaguero de 26 años Yurisbel Caignet, retirado a
principios de la temporada, manifestó su intención de incorporarse a
la modalidad. Claro está, para ello deberá prepararse en otras
latitudes donde ya existen plataformas de este tipo.
En Barcelona los honores correspondieron al colombiano Orlando
Duque (acumuló 590,20 puntos tras cinco rondas de saltos) y la
estadounidense Cesilie Carlton (211,60 unidades luego de tres
vueltas).
Duque, a pesar de sus 38 años, es uno de los clavadistas extremos
más emblemáticos del universo, pues atesora el título en la edición
pionera de la Serie Mundial (2009) y los subcampeonatos del 2010 y
2012. Solo el fuera de serie británico Gary Hunt, capaz de eslabonar
una cadena de títulos ininterrumpida desde el 2010 y puntero en la
actual campaña con 780 rayas, le antecede. El cafetero, además, es
miembro del comité técnico de la disciplina, y a finales de
septiembre, tras consumarse la parada de Niteroi, Brasil, el día 28,
viajará a La Habana junto a Pedreguera para impartir un taller sobre
cliff diving.
RADIOGRAFÍA A LA SEDE
Muchos se preguntarán si el Morro reúne las condiciones para
acoger el sui generis evento. Pues sí, allí se ha llevado a
cabo el estudio minucioso del escenario de competencias: estricta
medición de la profundidad en el área (más de cinco metros), las
inmediaciones y la altura del peñón saliente. En el caso del Morro,
consta de 20 metros, por lo que habría que construir una plataforma
de siete metros de altura y ocho aproximadamente salientes en
dirección al mar, para evitar todo riesgo de choque o accidente con
los arrecifes.
"Contamos con el visto bueno de las autoridades del INDER, tras
las debidas coordinaciones a través de la Federación Cubana de
Natación y su comisionado Rodolfo Falcón, además de los contactos
con Capitanía y demás instituciones involucradas. Eso le permitirá
al público capitalino ver desde el malecón a los 12 ó 14 mejores
high divers del orbe —debidamente escogidos por los directivos
de la modalidad— ejecutando sus mortales y giros, ahondó Pedreguera,
quien afirmó que, a pesar de la altura y por consiguiente el riesgo
en las ejecuciones, el deporte es menos complejo que el clavado
convencional.
Lo cierto es que hasta ahora no ha habido accidentes fatídicos en
cuatro ediciones de la Serie Mundial; incluso, ni siquiera cuando el
suizo Oliver Favre (saltó desde 54 metros el 30 de agosto de 1987 en
Francia) y la estadounidense Lucy Wardle (hizo otro tanto desde 37
el 7 de abril de 1985 en el Ocean Park de Hong Kong) se
establecieron como los humanos recordistas en lanzarse al agua desde
las alturas. |