LA HABANA.— Un mayor control de los portadores energéticos en las
entidades estatales y el sector residencial en Cuba posibilitó el
ahorro de 20 millones de dólares en el uso de combustible para la
generación eléctrica.
De enero al 15 de agosto último se dejaron de consumir por ese
concepto 40 mil toneladas de petróleo, las cuales garantizan durante
tres días el suministro a las diferentes plantas cubanas y la
generación de 150 gigawatts-hora.
En declaraciones a la Agencia de Información Nacional,
Ramsés Montes Calzadilla, director de la Oficina Nacional para el
Uso Racional de la Energía (ONURE), señaló que entre los factores
que posibilitaron ese resultado figuraron el perfeccionamiento del
trabajo de los Consejos Energéticos y una mejor planificación del
uso de la energía. La misión de esos grupos, creados en el 2009, era
lograr que no se sobrepasara el plan de electricidad asignado, y
ahora, además, se busca mayor eficiencia y que los índices de
consumo y de servicio estén acordes con los parámetros planificados.
Señaló que el sector estatal redujo en 4,1 % su plan, mientras el
residencial logró enmarcarse dentro de las cifras previstas, algo
que no se lograba en los dos últimos años, en los que creció
significativamente.
No obstante los satisfactorios resultados, las provincias de
Artemisa y Holguín incumplieron el plan de consumo, que mide la
eficiencia en el estatal, el residencial y las pérdidas en el
sistema.
La ONURE se crea adjunta al Ministerio de Energía y Minas para
dar cumplimiento al Lineamiento seis de la Política Económica y
Social del Partido y la Revolución, referido a la separación de las
funciones estatales y empresariales.
Esta entidad fiscaliza y controla los portadores energéticos,
tales como la electricidad y el combustible, a través de un cuerpo
de inspectores. (AIN)