BOGOTÁ.— Ante la falta de respuestas y sin resultados concretos en
los acercamientos con las autoridades, el campesinado colombiano
mantiene el paro nacional agrario y popular, que llegó este domingo
a su séptima jornada con el apoyo de los mineros, estudiantes,
profesores y camioneros.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, minimizó la
protesta en la que participan centenas de miles de personas a lo
largo del país y dijo que "no existe ese tal paro nacional".
Ante las protestas que generaron sus declaraciones hizo una
corrección en su cuenta oficial de la red social Twitter: "Cuando
digo que el paro no es nacional agrario es porque está concentrado
en pocos departamentos y en unos productos determinados".
Sin embargo, los analistas coinciden en que por primera vez en
los últimos años se unen actores tan diversos para reclamar una
mejoría en las condiciones de vida y trabajo de las clases
populares.
Los manifestantes señalan entre las razones de sus protestas el
alto costo de los insumos, el aumento de los precios de la gasolina
y la destrucción de los mercados de sus productos debido a la
competencia inequitativa que promueven los 11 tratados de libre
comercio que ha firmado Colombia con potencias como Estados Unidos y
la Unión Europea.
Entretanto, el paro ya comenzó a sentirse también en los altos
precios de los alimentos, el desabastecimiento y pérdidas calculadas
en más de 25 millones de dólares.
PL reporta que más de 220 arrestados, 25 vías con bloqueos
intermitentes, otras totalmente cerradas, tres fallecidos, decenas
de heridos y constantes denuncias de los manifestantes por las
excesivas agresiones de la fuerza pública han marcado estas jornadas
que sacuden toda la nación.