Como
cierre del verano e inicio de unos tres meses dedicados al video en
una de sus salas, el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam
anuncia el concierto del multifacético Kelvis Ochoa, y la apertura
de la expo Memorias de la Obsolescencia.
El concierto, que tendrá lugar el primero de septiembre a las
7:00 p.m., abrirá las puertas de esta expo convocada por la
Fundación Cisneros Fontanals (CIFO) Europa, el Consejo Nacional de
las Artes Plásticas y el propio Centro de Arte Contemporáneo Wifredo
Lam. Memorias de la Obsolescencia se presentará hasta el
primero de diciembre, y en ella se reúnen obras realizadas por
artistas de las más diversas nacionalidades y procedencias
culturales, con el video como medio para comunicar.
La expo dedica sus mayores espacios a ilustrar el arte
latinoamericano contemporáneo, aunque también aprovecha para exhibir
en el país obras de creadores representativos de la escena artística
internacional, como Marina Abramovic, Francis Alÿs, Song Dong,
Jimmie Durham, Cao Fei, Magdalena Fernández, Ana Mendieta, Miguel
Ángel Ríos y Francesca Woodman.
Los artistas agrupados en la muestra tienen en común que en las
obras expuestas dejan al desnudo varios de sus principales
referentes históricos, como los experimentos iniciales que en las
décadas de los 60 y 70 del pasado siglo encaminaron al video por los
entramados de prácticas conceptualistas, del llamado arte feminista
u otros procesos de identificación sociales y raciales.
Memorias de la Obsolescencia es continuidad de la muestra
Una mirada múltiple, también organizada por la Fundación CIFO-Europa
y que fuera presentada al público cubano en el contexto de la oncena
edición de la Bienal de La Habana. Curada por Jesús Fuenmayor, esta
muestra indaga en las especificidades del video y las obras en ella
expuestas tienen la particularidad de que los artistas desnudan
defectos y virtudes del propio soporte que usan para comunicar, o de
otros más cercanos al público como el performance.
En el catálogo de la muestra se precisa al público que esta
constituye un medio de presente perpetuo "donde todo lo pasado se
vuelve obsoleto. Por ello hemos querido darle a la exposición el
título de Memorias de la Obsolescencia, pues las obras
resultan evocaciones del video mirándose a sí mismo, construyendo y
destruyéndose en el mismo gesto".