Sin embargo, aun cuando es el estado más pequeño en superficie
(aproximadamente 163 mil km2) y población (cerca de 500 mil
habitantes), Suriname posee una extraordinaria diversidad natural y
cultural, distintiva de las dos regiones a las que pertenece.
Conocida en tiempos pasados como Guyana Holandesa o Neerlandesa,
la nación debe su nombre al río homónimo que la atraviesa.
El vocablo, según la historia, proviene del grupo taíno
arahuacohablante Surinen, y fue adaptado a "Surinam" por los
ingleses que fundaron la primera colonia. No obstante, en
neerlandés, la lengua oficial del país, la palabra mantiene en su
escritura y pronunciación la e al final.
Por otra parte, la composición étnica, religiosa y lingüística de
Suriname es probablemente una de las más curiosas y complejas del
continente. Luego de la abolición de la esclavitud, en 1863, se
asentaron como mano de obra inmigrantes indios, javaneses y chinos
los cuales anexaron su convivencia con los indígenas, cimarrones,
mulatos y blancos que habitaban la zona.
La mezcla de razas en la antigua colonia, rasgo distintivo de los
países caribeños, hizo que, además del idioma oficial, se practicara
como segunda lengua el Sranan Tongo, de base africana, holandesa e
inglesa y los propios idiomas de cada etnia, muy apegadas todas a
sus tradiciones culturales y religiosas.
Multicultural y exótico, el territorio surinamés se encuentra
cubierto en su mayoría por densas selvas tropicales y tiene una de
las mayores fuentes de agua dulce del mundo. De ahí que su clima sea
tropical, caliente y húmedo durante todo el año con fuertes
estaciones de lluvias y secas.
Su Reserva Natural, que incluye el embalse Brokopondo, ubicado en
el distrito de igual nombre (uno de los diez que componen el país),
y el pico Juliana, la montaña más alta, en Sipaliwini, figura en la
lista de Patrimonio Natural de la Humanidad, de la UNESCO.
Suriname alcanzó su independencia del dominio colonial de los
Países Bajos en 1975. Presidido actualmente por Desiré Bouterse,
forma parte de distintos mecanismos regionales de integración como
la CELAC y CARICOM. A fines de este agosto acogerá el liderazgo de
la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) al cumplirse el periodo
de la presidencia pro témpore de Perú.
Bañada por el Océano Atlántico, la nación está anclada entre dos
zonas auténticamente latinoamericanas, de modo que, aun cuando la
separan miles de kilómetros del Caribe, está más cerca de lo que
cualquiera pudiera pensar.