El cuadro anfitrión hizo estragos con su servicio en el primer
parcial, dirigido casi siempre hacia Yoana Palacio, una vez
conocidas sus dificultades para recibir. Además, en esa manga el
bloqueo antillano apenas se vio y los errores en la net y en el
campo se pagaron caros frente a una rivales que, sin ser estrellas,
defienden muy bien la cancha, sobre todo por las zonas zagueras. Así
ese primer tramo quedó 25-20 para las de casa.
A la búsqueda de sus oponentes salieron las caribeñas en el
tiempo siguiente, apoyadas en una destacadísima actuación de la niña
Melissa Vargas, quien disparando en diagonal desde las esquinas,
marcó varios puntos, que al final del desafío sumaron 19, para
llevar la voz cantante por su equipo. En ese parcial, Cuba logró
cinco bloqueos y solo perdió un servicio, mientras las anfitrionas,
menos agresivas, quedaban relegadas en 25-17.
El tercer set fue el que marcó el vuelco definitivo del encuentro
a favor de las kazajas. Después de que las alumnas de Juan Carlos
Gala llegaron con ventaja de 22-19 a las postrimerías de ese
segmento, un recibo malo, una falta en la net de Alena Rojas y un
remate de Vargas contra la varilla, concedieron el empate a 22, a
partir del cual se estableció una batalla campal que concluyó en
30-28 favorable a las locales.
Ya en la conclusión de la porfía, nuevamente surgió la pelea
palmo a palmo por los puntos, pero Cuba iba en desventaja, pues la
falta de concentración en el servicio y los recibos deficientes
mermaron el espíritu de las antillanas, al punto de que después de
una igualada a 14 tantos, nunca más se aparejaron con sus
adversarias, quienes caminaron raudas hasta el 25-20.
Hoy cierra esta eliminatoria aquí con los partidos de
Cuba-Holanda y Brasil-Kazajstán. China y Serbia, con 23 y 22 puntos
acumulados ya clasificaron para la finalísima de Japón a partir del
próximo día 28. Brasil, Estados Unidos, Italia, Turquía y Bulgaria
están muy pegados y dependerá su pase a la discusión de medallas de
lo que hagan este domingo.