ROMA.— El
presidente de Italia, Giorgio Napolitano, se negó a revocar el fallo
de la corte que el mes pasado reconoció culpable de evasión fiscal
al ex primer ministro Silvio Berlusconi.
"No se puede hacer otra cosa sino aceptar cualquier sentencia
definitiva y la consecuente obligación de aplicarla. Esto vale tanto
en el caso que hoy centra la atención pública como en cualquier
otro", afirmó el Presidente de Italia.
Este mensaje iba destinado al magnate de la telecomunicación
Silvio Berlusconi y a sus partidarios políticos, que en los últimos
días le han pedido que encuentre un camino para que el líder del
principal partido de centroderecha —Pueblo de la Libertad (PDL), que
obtuvo un 21 % de los votos en las últimas elecciones— no acabe en
la cárcel. "No me llegó una petición oficial de indulto, si llegara
la voy a considerar", dijo Napolitano, dejando abierta la puerta a
otra decisión.
El jefe de Estado también ha negado haber recibido ninguna
demanda de indulto.
Napolitano volvió a insistir en la necesidad de mantener el
actual Gabinete, en el que figuran como socios los tradicionales
enemigos políticos bajo la dirección del socialdemócrata Enrico
Letta.
Su advertencia apela a la responsabilidad de los partidos: "Si se
pone en peligro la continuidad de este Gobierno, las repercusiones
negativas en las relaciones internacionales y en los mercados
financieros se verían afectadas inmediatamente, con consecuencias
que podrían ser irrecuperables".