Mundial de Moscú

Silva sobrevoló 4,82 metros de bronce

Harold Iglesias Manresa
harold@granma.cip.cu

La vida impone retos, plantea recuentos. Justo eso sucedió la víspera en el estadio Luzhniki de Moscú, sede del Mundial de Atletismo, cuando la final del salto con pértiga femenino reeditó a las acreedoras de preseas de Londres 2012, solo que en diferente orden.

La pinareña de 26 años sumó el bronce universal a su plata olímpica en una final muy pareja.

Así la pertiguista Yarisley Silva materializó su primera medalla en estos certámenes, bronce con 4,82 metros logrados en su tercer intento. Ni ella ni la estadounidense Jennifer Suhr, plata con idéntico 4,82 en el segundo salto, pudieron atravesársele en el camino a la anfitriona Elena Isinbayeva, quien firmó una despedida mayúscula con cetro de 4,89 metros. Incluso intentó infructuosamente superar 5,07, para quebrar el récord del orbe en su poder, fijado en 5,06. Digno adiós de la zarina de las alturas, tres veces titular del orbe (anteriormente Helsinki 2005 y Osaka 2007), además, oro en Atenas 2004 y Beijing 2008 y bronce en la capital británica.

De Yarisley, sentenciar que se exigió en extremo —12 saltos, la mayor cifra entre las finalistas—, pues su engranaje carrera-presentación de la garrocha-vuelo y concentración no inició del todo ajustado. Falló dos veces sobre 4,65, otra sobre 4,75, las mencionadas sobre 4,82 y tres a la altura dorada de 4,89.

Pero la confirma en la elite universal, con su sexta incursión sobre 4,80 en este 2013.

"Estoy muy contenta por mi resultado y por el de Isinbayeva. Es la garrochista más grande de todos los tiempos; me gustaría terminar mi carrera igual que ella", sentenció Silva a la agencia AFP al término de la competición.

También notorio Omar Cisneros en los 400 metros con vallas, luego de dominar de principio a fin la tercera semifinal amparado en récord nacional de 47.93 segundos. Su heat fue el más rápido de todos y Cisneros se las ingenió para controlar los tiempos nada más y nada menos que ante el dominicano Félix Sánchez (48.10) y el estadounidense Kerron Clement (48.21).

"Será una final muy pareja; salí a correr con todo; no quería que me sucediera lo mismo que en Londres —a pesar de finalizar con el octavo mejor tiempo (48.23) no accedió a la discusión de medallas por lo exigente de su manga—, y pude controlar el ritmo de carrera desde el inicio. Incluso, cuando rebasé la décima valla rematé sin ese cansancio extremo", explicó el camagüeyano de 23 años, con grandes ambiciones de cara a su primera final al máximo nivel y con el 47.99 de Guadalajara ya en el recuerdo.

En la final, pero de triple, estará Mabel Gay, quien con 14,17 metros accedió octava. La ucraniana Olha Saladuha (14,69) y la colombiana Catherine Ibargüen (14,52) comandaron las acciones. La santiaguera no ha pasado de 14,32 esta temporada, de ahí que sus opciones de acceder al podio sean escasas, como también lo fueron las del discóbolo Jorge Fernández (62,88), en definitiva décimo y muy distante del as germano Robert Harting (69,11).

Decimosegundo puesto fuel el lugar de la heptatlonista Yorgelis Rodríguez, con 6 148 puntos inferiores a sus 6 180 cúspides, como parte de un evento dominado por Ganna Melnichenko, de Ucrania (6 586).

Hasta ahora la delegación cubana marcha en el lugar 20 del medallero con dos metales bronceados y en el 15 en la tabla de puntuación gracias a 13 unidades. Estados Unidos (4-5-1, 127), Rusia (3-1-2, 70) y Alemania (2-2-1, 64) se ubican a la vanguardia, por ese orden.

 

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