A veranear y a aprender

María Elena Álvarez Ponce

"¡Valió la pena!", dirán de seguro los participantes en cualquiera de los cursos, conferencias, talleres y campamentos de verano concebidos y coordinados por las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ) en toda Cuba para estos meses de verano.

Al menos, ese es el criterio de muchos de los matriculados en el taller impartido por la Máster en Ciencias Mercedes Piedra, vicepresidenta de la Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba (FACRC), y otros especialistas, que concluyó tras una semana de aprendizaje en el restaurante-escuela Artechef.

Feliz mezcla de teoría y práctica, este curso corto e intensivo reunió a gente muy joven, para quien cada día fue un suceso, una oportunidad de aprender algo nuevo, interesante y útil, otra manera inteligente de emplear el tiempo libre y disfrutar las vacaciones sanamente y a plenitud.

Más que con un certificado de participación, nos vamos con el "disco duro" repleto de información, seguros de saber hoy infinitamente más que hace una semana sobre una profesión que es arte y pasión, que nos ha contagiado a todos, aseguró a la AIN Alejandro Herrera, uno de los asistentes al taller.

Para este joven de 23 años de edad, que tras graduarse de técnico de nivel medio en Artes Gráficas decidió probar suerte como cuentapropista en la gastronomía y ha debido aprender sobre la marcha del trabajo en una cocina, este curso le abrió el apetito de saber y ensanchó sus horizontes hasta el infinito.

Aprendimos de todo: técnica culinaria, la cocina cubana y su historia, nutrición e higiene de los alimentos, coctelería, confección y decoración de platos, y hasta cómo montar una mesa, la función de cada cubierto y dónde ha de colocarse, cómo comportarse a la hora de comer y mucho más, añadió.

 

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