A cuatro días de la intoxicación de 84 ciudadanos por el consumo
de alcohol metílico, ocurrida en el municipio habanero de La Lisa
durante la medianoche y madrugada del 29-30 de julio pasado, se han
producido 11 fallecimientos, según información obtenida por
Granma en horas de la noche de ayer.
En estos momentos permanecen 55 pacientes en los hospitales
Joaquín Albarrán y Calixto García, de los cuales cinco —cuatro
hombres y una mujer— están reportados de graves con peligro para la
vida.
Del total de afectados, 14 han sido dados de alta hospitalaria y
se mantienen en seguimiento de su estado de salud por el médico y
enfermera de la familia.
El doctor Armando Garrido, director provincial de Salud, indicó
que durante el día de ayer se diagnosticaron tres nuevos casos, en
esta oportunidad vecinos del municipio de San Miguel del Padrón, de
La Habana.
Atendiendo a lo anterior se alerta a los ciudadanos que hayan
ingerido en estos días alcohol de dudosa procedencia, no importa en
qué barriada residan, para que soliciten una evaluación médica en el
policlínico de su área de salud, aun cuando no estén manifestando
náuseas, dolores de cabezas, vómitos, decaimiento ni problemas en la
visión.
Los primeros intoxicados, que fueron atendidos en el Policlínico
Cristóbal Labra, de La Lisa, eran en su mayoría residentes en el
Consejo Popular Balcón-Arimao, de este municipio.
Como se estableció en un primer momento por las investigaciones
realizadas, los intoxicados consumieron alcohol metílico
comercializado ilegalmente, y que fuera sustraído de los almacenes
del Instituto de Farmacia y Alimentos (IFAL), perteneciente a la
Universidad de La Habana.
El alcohol metílico, o alcohol de madera como se le conoce
popularmente, es un producto utilizado como reactivo en laboratorios
y centros de investigación, y no es apto para el consumo humano por
su alta toxicidad. Su ingestión puede acarrear graves secuelas como
la ceguera e incluso la muerte.