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Agricultura Urbana
Estabilizar los resultados, ese es el reto
Como un cachumbambé transcurren muchas veces los resultados
obtenidos por los diferentes territorios durante los frecuentes
recorridos que lleva adelante el Grupo Nacional de la Agricultura
Urbana.
Giraldo
y Lidia, un premio a la constancia.
Un mes bien, y el otro, de manera inexplicable, se baja a mal o a
regular, cuando lo que se impone es dejar atrás la fanfarria de
trabajar para una visita o una buena calificación y acabar de
estabilizar el trabajo por parte de cuadros y trabajadores de ese
frente, de modo que el pueblo pueda disponer de manera segura de las
hortalizas, vegetales, condimentos u otros alimentos frescos que
necesita. El caso de los municipios de Sagua la Grande y Santo
Domingo, en Villa Clara, constituyen un claro ejemplo de lo
expresado anteriormente.
Los "dominicanos", que estaban evaluados de bien en marzo, según
la metodología establecida por el Grupo, en mayo recibieron
calificación de mal, en la cual influyó una serie de incumplimientos
en el uso y conservación de los suelos, en los programas de
semillas, hortalizas, condimentos frescos, café y cacao;
inexistencia de un organopónico de flores, además de detectarse
cámaras vacías en determinados lugares.
De acuerdo a las precisiones de Jorge Luis Tartabull, al frente
del programa de la Agricultura Urbana en Villa Clara, ese traspié
está muy vinculado a la inestabilidad de los cuadros que debían
controlar y fiscalizar la tarea en ese territorio, quienes durante
el recorrido 60 habían recibido otras críticas por el uso,
conservación y explotación de la tierra, la producción de alimento
animal y el desarrollo forestal, entre otras anomalías, reconoció el
directivo.
Tal situación condujo a la provincia a descender, respecto a
otros territorios, en la ubicación que tradicionalmente había
ocupado. Pero más allá de un lugar en la emulación, lo más peligroso
y lo verdaderamente preocupante es que cuando esto ocurre quien más
se perjudica es la población que no puede tener acceso a esos
productos tan demandados.
La situación de Sagua la Grande es diferente, después de una
evaluación de Regular en el tercer mes del año, lograron rediseñar
la estrategia y perfilar el rumbo que los condujera a solucionar los
problemas planteados por el doctor Adolfo Rodríguez Nodals, Jefe del
Grupo Nacional de Agricultura Urbana y Suburbana, y sus
especialistas.
Los
puntos de venta de sagua la grande muestran buenas ofertas de
productos.
De acuerdo a la explicación de Juan Negrín López, Delegado de la
Agricultura en la Villa del Undoso, para ello fue necesario remover
algunos cuadros que habían mostrado ineptitud en el cumplimiento de
sus funciones y retomar las mejores experiencias del territorio para
asegurar a los sagüeros las ofertas que merecen.
"Uno de los principales problemas fue la falta de aseguramiento
al consumo social, afectándose los niños de los Círculos Infantiles,
los ancianos o las mujeres embarazadas, entre otros, para lo cual
hubo que buscar alternativas que aseguraran un suministro estable a
esas personas", refiere Osvaldo Rueda Reinaldo, director de
producción de la Empresa Agropecuaria en el municipio.
Si La Victoria puede...
A la entrada de Sagua la Grande, está ubicado el organopónico
Complejo La Victoria, atendido por el matrimonio de Giraldo González
Herrera y Lidia Triana, una pareja que ha hecho historia en el tema
de la Agricultura Urbana en el país, demostrando que se puede ser
eficiente y estable en este trabajo.
En 15 años de existencia siempre hemos obtenido calificación de
Bien, asegura Giraldo, quien se muestra orgulloso de haber ostentado
durante diez años la categoría de Referencia Nacional, y en los
últimos dos, la de Excelencia.
"Esto se logra cuando uno se enamora del trabajo y de la tarea
que te han dado, no hay otra forma. Dificultades hemos tenido miles,
como en cualquier otro lugar, pero lo importante es sobreponerse y
hacer las cosas bien, que los resultados vienen solos", afirma
Lidia, la dama de la agricultura urbana en Sagua.
"Mire a ver si usted ve una cámara vacía o una yerbita en todo
este lugar. Ah, pero para eso hay que trabajar duro y aprender de
los que más saben, porque también se requiere de ciencia. Además,
esta labor requiere de mucha constancia y de una disciplina técnica
que no admite fallos", expresa.
Entonces cabría preguntarse una vez más, ¿si Giraldo y Lidia
pueden, por qué otros no son capaces de alcanzar esos resultados? |