La declaración final, de 15 páginas, aprobada por los delegados
de más de 20 países presentes, abogó, además, por promover el
combate contra los "instrumentos imperiales de dominación" como la
Organización del Tratado del Atlántico Norte y el Tratado de Libre
Comercio de las Américas.
Los miles de delegados al encuentro pidieron también generar
movilizaciones entre los pueblos para impedir la restitución del
neoliberalismo y resaltaron los aportes a esta lucha de Evo Morales,
Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kichner y el líder de
la Revolución Cubana, Fidel Castro.
Consideraron, además, la descolonización y el antimperialismo,
como mandatos para construir justicia social y fomentar la
distribución de las riquezas y las propiedades.
Otro de los llamados estuvo orientado al fortalecimiento de los
derechos humanos y de la Madre Tierra, así como la lucha contra todo
espionaje e injerencia, y promover el control de los pueblos sobre
los medios de comunicación.
Durante la clausura de la Cumbre, tras una marcha en la que
participaron más de un millón de personas, el presidente Evo Morales
llamó también a las organizaciones sociales y los gobiernos de
izquierda a relanzar el antimperialismo como corriente de
pensamiento y acción para construir un mundo mejor.
"Hay que refundar los Estados mediante una asamblea
constituyente, para refundar esas naciones; refundar para acabar con
gobiernos impostores y Estados aparentes", dijo.
Resaltó los valores de la integración regional y pidió a los
movimientos sociales terminar con las políticas de mercado y el
poder de los banqueros y grandes empresarios.
"Tenemos que acabar con la anarquía del mercado y del capital, el
mundo donde gobiernan banqueros y empresarios y hay crisis
financieras. Deben gobernar autoridades electas democráticamente",
demandó.
La Cumbre fue convocada por movimientos sociales bolivianos tras
la cancelación del permiso de vuelo del avión de Morales en Europa
hace un mes. Iniciado el pasado miércoles, el encuentro tuvo como
objetivo discutir temas de interés regional y crear un instrumento
conjunto de los movimientos sociales para estructurar la lucha
contra las grandes potencias.
Igualmente, se acordó que el 2 de julio fuera el Día del
antimperialismo, y se eligió a Venezuela como sede de la segunda
cumbre, que se realizará el 5 de marzo del 2014, fecha que
coincidirá con el primer año del fallecimiento del líder bolivariano
Hugo Chávez. (PL)