
HOLGUÍN.— Un homenaje al barrendero, esa figura que muchas veces
pasa inadvertida, es la obra En busca de un héroe, recién
estrenada por el grupo de teatro para niños y jóvenes AlasBuenas,
que asumió la creación artística 16 años atrás y desde entonces
regala lecciones que ayudan a encarar la vida y hacerla mejor.
La pieza, del matancero Erlis Sanabria, es una fábula
ambientalista que con lenguaje llano como el de los pequeñines que
van a disfrutarla, llama la atención sobre el ineficiente manejo de
los desechos en los núcleos poblacionales y el impacto dañino que la
situación provoca en las personas y el medio ambiente.
El "timonel" del elenco, Manuel Rodríguez, rompió esta vez con el
predominio exclusivo de los actores sobre la escena e invitó a
Yaikiel Tápanes, del grupo Papalote, de Matanzas, quien en su debut
como director artístico trajo diferentes muñecos y técnicas de
manipulación.
Por esa razón, Pedrito, personaje que lleva el hilo de la trama,
unas veces es un inquieto y despreocupado títere, y otras aparece
vestido con la ropa de los imprescindibles barrenderos que aparecen
sobre las tablas también devenidos presentadores o titiriteros,
según los requerimientos del guion.
Si los niños y las niñas se divierten con el encanto del teatro
de títeres y captan un mensaje de advertencia y aliento, los mayores
que los acompañan inevitablemente reflexionan sobre su rol educativo
y los modos de hacerlo efectivo.
Cuando la obra sea repuesta en la segunda mitad de agosto,
debería abandonar el cálido patio de la sede del grupo (con apenas
100 sillas), en la ciudad de Holguín, con el fin presentarse en
escenarios con amplia capacidad para el público.
No hay duda que el monstruo de basura que se le aparece a Pedrito
durante una pesadilla también debe quitarnos el sueño a todos.