Como cada año, desde el céntrico Parque Céspedes partió la
peregrinación que reedita la imponente manifestación popular que, en
desafío a la dictadura de Fulgencio Batista, acompañó hasta el
cementerio Santa Ifigenia los restos del Jefe de Acción y Sabotaje
del M-26-7, y de Raúl Pujol Arencibia, el fiel compañero de lucha
caído a su lado en el Callejón del Muro.
Tras las banderas cubana y del Movimiento 26 de Julio portadas
por estudiantes, encabezaron la marcha la integrante del Buró
Político del Partido, vicepresidenta del Consejo de Estado y
Contralora General de la República, Gladys Bejerano, el miembro el
Comité Central y primer secretario del Partido en la provincia,
Lázaro Expósito, y el presidente del gobierno en el territorio,
Reinaldo García.
Calles vestidas con banderas del M-26-7, y la enseña nacional,
pétalos de rosas lanzados desde los balcones y consignas
revolucionarias, acompañaron la peregrinación hasta la necrópolis
santiaguera; donde al pie de la tumba del inolvidable Frank País,
Gladys Bejerano y Lázaro Expósito depositaron una ofrenda floral a
nombre de Fidel y de Raúl.
También, de manera especial, ante el panteón que guarda sus
restos y en el monumento a su memoria en la calzada que lleva su
nombre, se rindió tributo al Comandante René Ramos Latour (Daniel),
al cumplirse este 30 de julio el aniversario 55 de su caída en
combate en la Sierra Maestra. Él, tras el asesinato de Frank, asumió
las responsabilidades de su compañero.
Temprano en la mañana, compañeros de lucha de Frank, pioneros y
trabajadores destacados, colocaron ofrendas florales en su memoria
en el Callejón del Muro, en la casa museo que lleva su nombre, en la
Placita de los Mártires, el parque de las Alturas de Punta Gorda y
demás sitios relacionados con su vida estudiantil y revolucionaria.
De igual forma, en el Panteón de los Mártires de la Revolución,
fueron depositadas ofrendas florales de Fidel Castro, del Presidente
de los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl
Castro, del Consejo de Estado, el Consejo de Ministros, y del pueblo
de Cuba; mientras que otros homenajes tenían lugar ante las tumbas
de Raúl Pujol y los Hermanos Díaz.