NACIONES
UNIDAS. — Argentina asumirá mañana la presidencia del Consejo de
Seguridad de Naciones Unidas para un mes que estará marcado por
fuertes reclamos de América Latina, el conflicto en Siria y el
reinicio de negociaciones israelo-palestinas.
El país sudamericano, que ocupa desde enero pasado un asiento de
miembro no permanente de ese órgano encargado de la paz y la
seguridad internacional, sustituirá a Estados Unidos al frente del
cuerpo durante agosto.
Según fuentes diplomáticas en el cuartel general del organismo
mundial, la presidenta argentina, Cristina Fernández, asistirá el
próximo lunes al inicio de la gestión de su nación como titular del
Consejo de Seguridad.
La actual agenda política de Buenos Aires mantiene entre sus
prioridades la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas,
ocupadas por el Reino Unido desde 1833.
La mandataria viajó a la ONU el año pasado en dos ocasiones: una
sesión del Comité de Descolonización que reiteró al respaldo a
Argentina en su reclamo de devolución de esos territorios australes
y la apertura del actual período de sesiones de la Asamblea General.
En ambas oportunidades ratificó la postura argentina a favor de
negociaciones con el Reino Unido para resolver el diferendo que fue
motivo de una guerra de dos meses entre ambos países y que costó la
vida a 649 argentinos y 255 ingleses.
Por otro lado, la jefa de Estado acaba de asistir en Montevideo a
una cumbre del MERCOSUR que se pronunció por denunciar en la ONU la
agresión sufrida por el presidente de Bolivia, Evo Morales, durante
un reciente viaje a Europa.
Se trata del bloqueo que España, Italia, Portugal y Francia
impusieron al avión en que viajaba Morales de regreso a La Paz
procedente de Moscú al no permitirle el paso por el espacio aéreo,
medida que puso en peligro la vida del gobernante boliviano.
La reunión de la capital uruguaya también acordó trasladar al
organismo mundial el caso de las acciones de espionaje de Estados
Unidos contra gobiernos, entidades e individuos latinoamericanos,
reveladas por exanalista de la CIA Edward Snowden.
En estos momentos, el Consejo de Seguridad sigue de cerca la
evolución del conflicto en Siria, en particular las pesquisas
acordadas entre la ONU y Damasco en torno al uso de armas químicas
por parte de los grupos armados en ese país.
Otro asunto medular es la reanudación de las conversaciones entre
Israel y los palestinos, interrumpidas desde hace tres años y
reiniciadas el pasado lunes en Washington.
Argentina fue elegida para su actual mandato en el Consejo de
Seguridad en octubre pasado por una abrumadora mayoría de 182 votos
de los 192 emitidos en el plenario de la Asamblea General.
Es la novena ocasión que la nación austral integra ese órgano
tras haberlo hecho antes en los bienios 1948-49, 1959-60, 1966-67,
1971-72, 1987-88, 1994-95, 1999-2000 y 2005-06.
Los otros miembros del cuerpo son Ruanda, Australia, Corea del
Sur, Luxemburgo, Guatemala, Marruecos, Togo, Pakistán y Azerbaiyán,
más Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China, que tienen
carácter permanente y el privilegio del veto.