Washington, 30 de
julio.— Al menos 10 presuntos criminales de guerra nazis, que
Estados Unidos ordenó deportar, en realidad nunca salieron del país,
y cuatro de ellos se confirmó que aún viven dentro del territorio
nacional.
Se trata de Vladas Zajanckauskas, quien está en Sutton,
Massachusetts; Theodor Szehinskyj, de West Chester, Pensilvania;
Jakiw Palij, de Nueva York, y John Kalymon de Troy, Michigan, de
acuerdo con un reporte difundido hoy por la cadena Fox News.
Todos han residido en esas áreas durante años, despojados de
ciudadanía y bajo orden de deportación, pero han disfrutado de la
vida al lado de sus familias.
También han recibido el derecho a la Seguridad Social y otras
prestaciones públicas.
Washington puede deportar a personas si existen pruebas que
demuestren su implicación en los crímenes de guerra nazis; sin
embargo, no puede llevarlas a tribunales federales porque sus
crímenes no fueron cometidos en suelo estadounidense.
La responsabilidad de enjuiciar recaería en los países donde se
cometieron los delitos, pero el mayor obstáculo ha sido la falta de
voluntad política de los países de Europa para aceptar a los
deportados, indicó la Fox.