Es
cierto, aún le queda un largo trecho por recorrer, pero ya lanzó una
señal. La presencia del camagüeyano Jeinkler Aguirre (14 de junio de
1990) en la final individual de plataforma, correspondiente al
Mundial de Deportes Acuáticos que hasta el próximo cuatro de agosto
acoge Barcelona, bien pudiera ser un estreno del legado de su
coequipero José Antonio Guerra; quien se despedirá del clavado al
regresar de la cita.
Entre 30 ornamentalistas inscritos, Aguirre (416.10 puntos),
culminó en el puesto 11 de las preliminares comandadas por el
archifavorito chino Bo Qiu (524.40). En esa instancia el quinto
salto constituyó la pesadilla del antillano, pues solo compiló
39.60, con todos los jueces evaluándole para 4.0.
La semifinal marcaría su redención, con el octavo escaño y
aceptable acumulado de 452.15; amén de que nuevamente su cuarta y
quinta ejecuciones dejaron que desear. Así llegó a la hora cero, la
definición, donde el vértigo y los nervios se combinan.
Eso, la inexperiencia y el segundo programa de saltos menos
complejo entre los 12 finalistas le pasó factura a nuestro
representante; en definitiva décimo (417.30) en determinación que
deparó las preseas para el mencionado Qiu (astronómico 581.00), el
estadounidense David Boudia (517.40) y el alemán Sacsha Klein
(508.55).
Vale destacar que Aguirre resarció los deslices evidenciados
hasta ese momento; pero esta vez se le antojaron escabrosos el
segundo y tercer salto. Ya lo comentábamos, con 23 años Guerra
exhibía el oro individual en la Universiada de Palma de Mallorca
1999, y plata sincronizada, junto a Erick Fornaris en la Copa del
Mundo de Sevilla 2002, por solo mencionar parte de su palmarés al
máximo nivel. Precisamente por su estabilidad y condición de único
clavadista capaz de agenciarse dos preseas universales, nadie duda
en considerarlo el mejor ornamentalista de todos los tiempos en
Cuba. Confiemos en que con Jeinkler el relevo esté garantizado.
Ahora a buscar rigor en mortales, giros y saltos; y a continuar
labrando su camino.
La final de plataforma masculina marcó el cierre de clavados en
la lid del orbe y la apertura de la natación; donde lo más notorio
corrió a cargo del relevo francés 4x100 metros libre, integrado por
Yannick Agnel, Florent Manaudou, Fabien Gilot y Jeremy Stravius,
capaz de coronarse con crono de 3:11.18, desbancando a los super
favoritos estadounidenses (3:11.42), —han ganado la prueba en 11 de
las 15 ediciones mundialistas—. Rusia (3:11.44) se ciñó el bronce.
Hasta la fecha, amparada en sus clavadistas, China (8-6-2)
comanda el medallero del certamen, escoltada por Rusia (7-3-1),
Alemania (3-2-2) y Brasil (1-2-2); en tanto Estados Unidos (1-0-1)
aparece octavo.