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Mujeres percusionistas defienden en Cuba legitimidad
en la música
POR MARTHA CABRALES
ARIAS
SANTIAGO
DE CUBA, 7 de julio— Mujeres percusionistas cubanas, estadounidenses
y alemana, defendieron aquí la legitimidad del auge de su presencia
en la música, en el contexto del XXXIII Festival Internacional del
Caribe que desarrolló hoy su quinta jornada.
Durante un
encuentro en el que contaron vivencias e intercambiaron
experiencias, instrumentistas del grupo Ojalá, de Estados Unidos; de
la reconocida agrupación cubana Obini Batá y la solista alemana
Dorothy Marx, se refirieron a las complejidades para salir adelante
en esa vertiente musical.
La santiaguera
Nayibe Madariaga, tocadora de tambores batá en géneros tradicionales
y folclóricos, expuso la necesidad de continuar abriéndose paso en
un ámbito dominado por los hombres y calificó como buena en Cuba la
salud de la percusión femenina.
Eva Despaigne,
directora de Obini Batá, por su parte, opinó que deben respetarse
mucho ellas mismas en su desempeño artístico para exigir la
consideración de los demás y destacó el surgimiento de numerosas
orquestas cubanas formadas por mujeres a partir de los años 90 del
siglo pasado.
Consideró que debe
investigarse más profundamente acerca de este tema porque se trata
de sonidos llegados con los esclavos africanos, caracterizados por
la polirritmia y la politonalidad, con células rítmicas que están en
la base de la más auténtica música cubana.
La norteamericana
Carolyn Brandy, quien ha tocado la percusión por 40 años, dijo que
es una manera de sentirse parte de una obra colectiva y aunque en su
país subsisten prejuicios hacia esa incursión femenina, son cada vez
más las que optan por esos instrumentos.
Marx, quien comanda
en Alemania la conga Taka Tun, agradeció al igual que las restantes
al maestro santiaguero Milián Galí Riverí (Galí Batá), presente en
la cita, sus enseñanzas y el empuje para desentrañar los secretos de
esa música ancestral.
(PL) |