QUITO.— En medio de la polémica por la solicitud de asilo de
Edward Snowden a Ecuador, el presidente Rafael Correa respondió este
viernes a las acusaciones de espionaje lanzadas contra su Gobierno
por el diario The Washington Post.
"Se acabó el plazo para que demuestren el espionaje de Ecuador.
Queda demostrado que fue solo otra farsa más como castigo por
insumisos", dijo Correa.
En un artículo publicado el lunes, The Washington Post acusó al
Presidente ecuatoriano de perseguir a los periodistas de su propio
país y de intentar destruir la Relatoría para la Libertad de
Expresión de la Organización de Estados Americanos, así como de
instaurar un sistema de escuchas telefónicas a sus ciudadanos.
"Yo les puedo garantizar, incondicionalmente, que aquí en mi
Gobierno no ha habido ninguna escucha telefónica con fines
políticos", sostuvo el Mandatario, al tiempo que señaló que dichas
acusaciones son infundadas, ya que no se basan en pruebas
fehacientes.
Por su parte, el ministro de Interior, José Serrano, negó también
las acusaciones sobre una supuesta red de espionaje a ciudadanos en
el país, y exigió asimismo que se presenten pruebas.
Además, Correa calificó de "inaudito" los intentos de EE.UU. de
"deslegitimar a un Estado por recibir una petición de asilo", ya que
"el otorgar o negar asilo es una atribución inherente a la soberanía
de un país".