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Torneo de Rotterdam
Noveno título a la vista
Sigfredo Barros
sigfredo.bs@granma.cip.cu
La idea surgió de un intercambio entre las autoridades de la
capital y la ciudad holandesa de Rotterdam. Ya otra localidad,
Haarlem, desarrollaba una justa beisbolera desde los años sesenta y
le vendría muy bien al país de los tulipanes un nuevo torneo, como
preparación para el Mundial de 1986, del cual fueron los
anfitriones.
Peraza
será el posible designado.
La idea prendió —originalmente concebida para reunir a los
equipos de las ciudades portuarias más importantes del mundo— y en
1985 se efectuó la versión inicial, con la asistencia de cinco
equipos de Kobe (Japón), Dallas (Estados Unidos), Alpha (Curazao),
La Habana y los anfitriones.
De ahí en adelante el torneo se ha organizado invariablemente
cada dos años, alternando con el torneo de Haarlem, exceptuando el
de 1995, cuando los holandeses volvieron a ser sede de una Copa
Mundial. Se pueden contar con los dedos de una mano los países que
organizan dos eventos internacionales de béisbol.
Para muchos aficionados cubanos resulta toda una sorpresa que una
nación europea, eminentemente futbolista, haya podido alcanzar tan
altos niveles en el béisbol, llegando a ganar la última Copa del
Mundo efectuada en Panamá hace dos años y estar entre los cuatro
finalistas del Tercer Clásico, en ambas justas derrotando en dos
ocasiones a la selección nacional cubana.
En la tierra de los tulipanes y los molinos de viento se practica
este deporte desde hace varias décadas, y ya la Semana Beisbolera de
Haarlem —inaugurada en 1961— cumplió 52 años de existencia. Es
indudable que el jugar un torneo internacional año tras año ha
redundado en el desarrollo de sus peloteros, muchos de ellos nacidos
en las llamadas Antillas Holandesas (Curazao, Aruba Bonaire, San
Martín, San Eustaquio y Saba).
mañana el debut
Este domingo se inaugurará el XIV Torneo con el choque entre
nuestra selección y Curazao, a las 8:00 a.m. hora de nuestro país.
Los discípulos del mentor espirituano Yovani Aragón saldrán a la
grama del estadio Neptuno en busca del noveno título para la mayor
de las Antillas, ganadora en ocho ocasiones, las tres primeras con
equipos denominados Habana y las cinco restantes, desde 1997, con el
rótulo de Cuba en el pecho.
Por supuesto, hombres sobresalientes han sido muchos. En la
primera edición, el infielder capitalino Rolando Verde se
llevó la distinción de Jugador Más Valioso. Pergamino que más tarde
ganaron Orestes Kindelán (1997), Yosvani Peraza (2007) y Yoelvis
Fiss (2009). Como mejor lanzador del certamen han sido escogidos el
zurdo José Modesto Darcourt en dos ocasiones consecutivas, 1985 y
87, Vicyohandri Odelín (2001), Vladimir Hernández (2003), otro
zurdo, Maikel Folch, en el torneo del 2009, y el desaparecido Yadier
Pedroso en la pasada edición del 2011.
Un dato curioso: a pesar de no haber sido un jonronero, Rolando
Verde fue el máximo bateador de cuadrangulares en el 2005. Otro más:
a pesar de haberse llevado los lideratos de jonrones y bateo en la
edición de 1987, Romelio Martínez no fue escogido como más valioso,
distinción que se le otorgó al norteamericano representante del
equipo Dallas, Roberto Bailey. En todas partes cuecen habas. |