PARÍS.—
Con un derroche de talento y magnetismo en el escenario, la cantante
Ivette Cepeda y el pianista Roberto Fonseca, de Cuba, cautivaron al
público francés durante la jornada latinoamericana del Festival de
Jazz de Enghien-les-Bans, al norte de París.
Cepeda, caracterizada por un estilo muy personal y una voz
potente y melodiosa, recibió numerosos aplausos y ovaciones en su
presentación junto al grupo Reflexión en el Teatro del Casino, sede
del encuentro jazzístico que sesiona del 26 al 30 de junio.
La intérprete, considerada una de las voces más representativas
de la canción cubana, ofreció un amplio repertorio con la idea de
perpetuar en la memoria las grandes obras de la música, dijo.
En declaraciones a Prensa Latina, expresó su satisfacción por
estar de nuevo en un escenario francés, donde hay muchas personas
que se interesan por su carrera y por la cultura cubana en general.
La cantante se presentó en noviembre de 2011 en el Centro de las
Artes, en un concierto que aparece recogido en el disco Milagro, y
ahora prepara un nuevo álbum, con el título de País.
"Es un disco donde se mezclan los ritmos cubanos con los de otros
continentes y todo ello traducido en 12 canciones, muchas inéditas",
informó.
La vocalista expresó su emoción por la acogida del público en
esta nueva actuación en el país galo, donde también se presentó el
pianista y compositor Roberto Fonseca, uno de los mejores exponentes
del jazz cubano actual.
Fonseca ofreció un variado repertorio, en el que incluyó varios
números de su reciente disco Yo, donde el ingrediente africano cobra
un especial protagonismo, al decir de los críticos.
El jazzista aprovechó el espacio para ofrecer un homenaje a dos
grandes de la música cubana: Orlando "Cachaíto" López e Ibrahim
Ferrer, exintegrantes del Buena Vista Social Club.
En esta edición 14 del festival de jazz de Enghien-les-Bans están
previstas también las actuaciones de reconocidos artistas como las
estadounidenses Bárbara Hendricks y Melody Gardot, el italiano
Raphael Gualazzi y la franco-camerunesa Sandra Nkaké.