Los trabajadores de la Empresa Forestal, estiman satisfacer sin
mayores contratiempos el tenso programa anual de madera serrada,
ascendente a poco más de 8 000 metros cúbicos.
Con macizos boscosos de relevancia en cinco de los 13 municipios
de esta occidental provincia cubana, ahora inician una etapa en la
que la tala decrece en casi el 40 %, como consecuencia de las
lluvias. Sin embargo, las precipitaciones son también beneficiosas
para plantar nuevas especies de árboles maderables y la intención es
concluir la etapa con no menos de 700 mil posturas y fomentar la
densidad boscosa que hoy ocupa más de 48 mil hectáreas en esta
región.
Según comentaba Jorge Díaz Mirabal, director de la forestal
matancera, hasta el quinto mes del año la entidad ha entregado más
de 2 500 metros cúbicos de madera serrada, una nota halagüeña que
promete dejar atrás la insuficiente acción del pasado 2012.
En la actualidad, la riqueza forestal aquí se ha incrementado
notablemente con el fomento de bosques artificiales donde se
concentran variedades como el pino, eucalipto, casuarina, ocuje,
acacia y por supuesto, el muy necesario mangle.
La capacidad de procesar madera en Matanzas se ha incrementado
positivamente, al contarse con dos grandes aserríos en los
municipios de Los Arabos y Colón y dos más con posibilidades de
utilizarlos como portátiles. Hoy se muestran resultados prometedores
en el fomento de la siembra de variedades de alta calidad como las
caobas hondureña y africana y el cedro.
De esta forma, el sistema de la agricultura se beneficia con la
disposición de envases de madera, cujes para tabaco y por supuesto,
la sociedad, con una mayor presencia de maderas de interés para
programas de alto costo social. (Tomado de Girón)