Un abordaje multidisciplinario de la muerte súbita cardiovascular
tendrá lugar en La Habana durante un intercambio entre expertos de
las diversas especialidades que afrontan este desafío en Cuba:
internistas, cardiólogos, pediatras, patólogos, médicos legistas,
epidemiólogos, salubristas, estadísticos de salud, demógrafos.
Ello brindará la posibilidad, con la participación de expertos
procedentes de Estados Unidos, Canadá, Argentina, Chile, Uruguay y
México, de actualizar el comportamiento de esta entidad en el país,
proponer la elaboración de un documento de consenso donde queden
recogidas normas de actuación y trazar estrategias conjuntas a fin
de disminuir la incidencia de estas muertes, en las que intervienen
factores de orden biológico, psicológico y social.
El anuncio fue hecho ayer en esta capital por el Doctor en
Ciencias Médicas Luis A. Ochoa Montes, especialista de segundo grado
en Medicina Interna y Cardiología, quien es el director de la
Sección de Investigación en Muerte Súbita (SIMUS), adscrita a la
Sociedad Cubana de Aterosclerosis.
El científico explicó que se entiende por muerte súbita
cardiovascular la muerte natural debida a causas dependientes del
corazón y el sistema vascular, que se produce en un corto periodo de
tiempo (minutos a horas), tras el comienzo de los síntomas agudos,
en un individuo con una cardiopatía preexistente, conocida o no por
el paciente, pero en los que el tiempo y modo de la muerte son
inesperados.
El principal factor causal en más del 95 % de los casos, dijo, es
atribuible a la aterosclerosis, un proceso caracterizado por el
endurecimiento de las arterias por depósitos de placas de lípidos
(grasas), lo cual ocasiona trastornos en el aporte de sangre al
miocardio.
Al preguntarle si la muerte súbita constituye un problema de
salud en Cuba, refirió que aunque nuestro país no dispone de un
registro estadístico que posibilite conocer la magnitud del
fenómeno, estudios realizados por la SIMUS permiten estimar la
ocurrencia de esta problemática entre el 11,2 al 12,4 % de las
muertes naturales acontecidas durante el año 2012 en nuestro país,
registrándose un evento fatal cada 48 minutos.
En cuanto a los signos de alerta puso de relieve manifestaciones
que denotan cambios en el estado cardiovascular del paciente hasta
seis meses previos a la ocurrencia del episodio, dados
fundamentalmente por cambios en el patrón de dolor en pacientes con
angina de pecho, falta de aire, fatigabilidad fácil, palpitaciones.
Una vez que se ha iniciado el cuadro agudo se manifiestan
síntomas premonitorios que son los que se toman como referencia para
clasificar la muerte como súbita, y citó entre ellos la pérdida de
la conciencia (muerte súbita instantánea), dolor precordial, falta
de aire, ansiedad.
La muerte súbita cardiovascular acontece en el 90 % de los casos
en la población general con factores de riesgo cardiovasculares
(hipertensión arterial, diabetes mellitus, tabaquismo, inactividad
física, obesidad). La eliminación en algunos casos y el control en
otros de estos factores, a través de modos y estilos de vida
cardiosaludables contribuyen a disminuir la incidencia de la
cardiopatía isquémica la cual condiciona la aparición de esta
entidad.
El primer Simposio Cubano de Muerte Súbita Cardiovascular se
celebrará en el Palacio de las Convenciones del 7 al 9 de noviembre
próximo.
Las enfermedades cardiovasculares constituyeron el pasado año
2012 la segunda causa de muerte en Cuba, precedidas por el cáncer.