Wilmia habla con pasión de su carrera profesional, de su trabajo
como profesora en el Instituto Superior de Arte (ISA), pero sobre
todo de su desempeño como directora de Vocal Luna, el único coro
femenino profesional de la Isla. "Desde que comencé a dirigir este
proyecto en el 2011, he enfrentado muchos retos: el primero,
continuar con la labor extraordinaria de su directora anterior.
Luego está el de ser una de las directoras más jóvenes dentro del
catálogo de música coral que está lleno de nombres relevantes, y me
enorgullece grandemente esforzarme junto a mis cantoras, para lograr
resultados progresivos", dice.
En el contexto cubano predominan los coros mixtos y de cámara.
Por eso Vocal Luna, fundado en el año 2002 por Sonia McKormack, ha
devenido como un ensemble muy particular en la escena local. También
ha destacado por la original manera de interpretar canciones de
compositores contemporáneos, obras sacras, y de la música popular
cubana y latinoamericana, con acompañamiento de órgano, de arpa, de
piano, de percusión.
¿Qué atributos debe tener una directora de coros?
"No voy a hablar de las aptitudes y condiciones musicales que
debe tener el director de coros, y de la cultura en general. Desde
mi punto de vista hay premisas que son fundamentales y que terminan
de armar la figura del director: la disciplina y el respeto. También
creo que un director de coros, sobre todo en este siglo, debe ser
muy creativo, lograr que un día no sea igual al otro. El público
actual no solamente asiste a los conciertos para escuchar, espera
cosas distintas, demanda sorpresa, algo que lo haga estremecerse".
¿Crees que existen espacios donde el público pueda acercarse a
este tipo de música?
"Existen los espacios del Centro Histórico donde nos presentamos
los coros habaneros y algunos coros de otras provincias o
extranjeros que nos visitan. No obstante, debería existir una Casa
de los Coros, un sitio donde el público sepa que siempre va a
existir allí una programación habitual todo el año, o por
temporadas. Tenemos grupos para eso en nuestras escuelas de música y
en todas las provincias, además de conjuntos vocales y cantorías
infantiles. Se pudiera tener más público en los conciertos, pero no
es suficiente la promoción para nuestros coros, lo cual es penoso,
pues trabajamos con repertorios muy rigurosos, difíciles y
exigentes".
¿Se puede hablar de interés en los graduados del ISA por
desempeñarse en agrupaciones corales?
"Los directores de coros que se gradúan del ISA salen con muy
buena preparación. Afortunadamente todos se interesan por continuar
su carrera, ya sea al frente de coros profesionales o cantando en
ellos, o en coros de aficionados o infantiles, y la mayoría
comparten la dirección y el canto con la pedagogía".
¿Cómo valoras el estado de los coros en Cuba?
"Cuba tiene un excelente nivel en la calidad de sus coros. Cada
vez que un coro cubano asiste a Festivales y Concursos
Internacionales, trae premios de todo tipo. Nuestros directores
forman parte de jurados internacionales en grandes certámenes. Con
la visita de grupos extranjeros y directores, percibimos que se
puede hablar de una escuela de coros, tenemos un sello, un timbre y
color propio, así lo demuestran la claridad y transparencia de las
voces, la manera de interpretar la música, el movimiento en la
escena, la expresividad, la creatividad y espontaneidad de nuestros
cantores y directores. Por otro lado, tenemos dos certámenes
internacionales: el legendario Festival de Coros de Santiago de Cuba
y el Corhabana, y hace dos años se abrió en el Nivel Medio la
especialidad de Canto Coral, otro logro para los coros
profesionales, lo cual aumentará aún más el nivel de nuestras
agrupaciones".