La
Habana, 15 de junio.— La batalla por la información es el combate
ideológico más violento, opinó hoy aquí Patrick Apel-Muller,
director del diario francés L''Humanité, en entrevista exclusiva a
Prensa Latina.
Cada día, los medios se convierten más en actores políticos e
intervienen y polarizan los procesos sociales, "aunque no en todos
los países sucede igual", dijo el reconocido periodista, quien está
de visita en La Habana con una delegación de parlamentarios del país
galo.
De manera acelerada -agregó- los grupos financieros e
industriales se adueñan de los medios y generan una información de
baja gama, gratuita o de muy poco costo y nivel, con la cual
bombardean a la audiencia.
Por otro lado, proveen a grupos elitistas de una información de
mayor calidad, evidencia del carácter estratégico que tiene en la
actualidad la prensa, en un mundo cada vez más complejo, donde las
decisiones del hombre pueden llevar a la destrucción o no del
planeta, añadió.
En opinión de Apel-Muller, el modelo de la globalización
capitalista de la información muestra serias limitaciones.
"Los ciudadanos aspiran a otra información. El tema se ha
convertido en un asunto de democracia en muchos países. Un periódico
como L'Humanité, por ejemplo, debería haber desaparecido por la
economía de la prensa, sin embargo, continúa ahí porque la opinión
pública e importantes actores sociales tienen apetito de un debate
que brinde alternativas de cambio", afirmó.
El también intelectual francés se refirió al boicot informativo
de la llamada gran prensa sobre el caso de los antiterroristas
cubanos, que internacionalmente son conocidos como Los Cinco.
Se trata de Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Fernando
González, Ramón Labañino y René González, quienes fueron detenidos
en Miami en 1998 y condenados a largas penas de cárcel por dar
seguimiento a grupos violentos anticubanos.
"Estos muros de silencio de la prensa no son nuevos. Cuando
Nelson Mandela estaba en prisión, en Europa los medios callaban
sobre la situación del apartheid. Similares circunstancias tuvo
Angela Davies, a quien acusaron de varios crímenes que nunca
cometió" opinó.
Para Apel-Muller, cuando esto sucede se evidencia que en la
batalla de la información se concentra el combate ideológico más
violento.
"Los poderes económicos y políticos que tienen bajo su égida a
los medios de comunicación prefieren callar antes de exponer la
realidad de casos como el de los Cinco", concluyó.