En la Ciudad Naranja

Matanzas por recuperar el tono

ALIET ARZOLA LIMA

SANTA CLARA.— Esta ciudad nos recibió con lluvia, copiosa, incesante, aplacada luego por un radiante sol. Aquí los locales intentarán coronarse —18 años después— monarcas del béisbol cubano, aunque ya los Cocodrilos matanceros están dispuestos a reponerse de los dos fracasos en su territorio.

Foto: Ricardo López HeviaLos yumurinos necesitan mantenerse agresivos en cada acción de los partidos si pretenden retornar la gran final a sus predios.

"Nuestro equipo se ha convertido en un rival a tener en cuenta en la postemporada, llevamos tres series de play off desde el año pasado y todas se han definido en siete juegos, por lo que ahora no nos damos por vencidos después de dos derrotas, queda trabajo por hacer", confesó Lázaro Herrera, quien ha sido uno de los baluartes ofensivos del conjunto en los play off.

"Por mucho tiempo fui cuarto bate del equipo, pero el año pasado regresé de manera estable a la receptoría después de casi cinco años, por lo que mi ofensiva descendió, pero ya para esta campaña me preparé mejor y los resultados se han visto en partidos cruciales, sobre todo gracias a la concentración y el estudio de los contrarios", añadió.

Sin embargo, el máscara de los Cocodrilos no ha logrado carburar frente al cohesionado plantel de Villa Clara, cuya defensa inmaculada y bateo oportuno —muy mejorado respecto a la fase regular cuando les costaba impulsar a corredores en posición de anotar— han facilitado la labor del pitcheo, cómodo, hermético, capaz de limitar a una carrera y nueve jits el gasto de la tanda yumurina en 18 entradas.

De forma general, los matanceros se han visto atados de pies y manos al entrar muy poco en circulación, por lo que no han tenido oportunidad de poner en práctica su juego veloz, frenado además por la presencia de Ariel Pestano, quien, particularmente en postemporada, incrementa las ‘revoluciones’ y robarle una almohadilla se torna complicado, tanto que en 18 play off había capturado a 43 de los 70 corredores que lo han intentado, para un 61,4 % de efectividad.

En este punto, es vital el despertar de la parte sólida de la alineación yumurina, entiéndase Ariel Sánchez, Guillermo Heredia, José Miguel Fernández, Yurisbel Gracial y Yadiel Hernández, quienes solo han conectado cuatro "cohetes" en 34 turnos.

Respecto al pitcheo, Víctor Mesa y su alto mando necesitan, en primer orden, que los abridores para los dos próximos partidos y un hipotético quinto (Jorge Alberto Martínez, Alain Delá y Joel Suárez) respondan y caminen la mayor cantidad de entradas posibles, pues los relevistas no han logrado solventar las situaciones apremiantes que han enfrentado.

El particular ajedrez del manager yumurino en relación con el manejo del pitcheo no ha dado los frutos esperados hasta el momento, sobre todo por la carencia de un "apagafuegos" natural, ese hombre seguro al que se apela cuando fallan los punteros de la rotación.

Empuje y ganas no les faltan a los matanceros, que ahora realmente deben demostrar su clase, pues en toda la temporada ningún equipo ha arrancado dos triunfos en tres días frente a los Naranjas en el Sandino.

 

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