GINEBRA.
— Cuba ratificó hoy el compromiso de luchar contra el terrorismo en
todas sus formas y manifestaciones y abogó por adoptar una
convención internacional de alcance general para enfrentar el
flagelo.
Al intervenir aquí en una conferencia de dos días sobre este
problema, la delegada cubana Lilianne Sánchez reiteró el apoyo de su
país a la cooperación multilateral y bilateral para combatir el
terrorismo.
Sánchez señaló que Cuba es Estado Parte de 14 convenios
existentes en esta materia y ha adoptado medidas internas
legislativas, administrativas e institucionales complementarias para
la prevención, detección y represión de todas las actividades de
esta naturaleza.
"Jamás el territorio cubano se ha utilizado ni se utilizará para
organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra ningún
país", dijo la delegada.
Sin embargo, recordó, mi pueblo ha sido víctima del terrorismo
organizado y financiado desde el territorio de Estados Unidos, como
resultado de lo cual tres mil 478 cubanos han muerto y otros dos mil
99 quedaron incapacitados para siempre.
La delegada cubana condenó la política de doble rasero del
gobierno norteamericano al no juzgar y permitir que sigan en
libertad individuos como Luis Posada Carriles, responsable de la
voladura de un avión cubano en 1976 donde murieron 73 personas.
Al propio tiempo, Washington condenó injustamente a largas penas
de prisión a los antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Ramón
Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González,
quienes daban seguimiento a los grupos criminales en el sur de la
Florida.
René (excarcelado en 2011) se encuentra en Cuba luego de que una
jueza aceptara modificar las condiciones de libertad supervisada a
cambio de la renuncia a la ciudadanía estadounidense.
La representante cubana rechazó enérgicamente la inclusión de su
país en la Lista de Estados que supuestamente patrocinan el
terrorismo internacional, emitida el pasado 30 de mayo por el
Departamento de Estado de Estados Unidos.
Rechazamos rotundamente la ilegitimidad de ese mecanismo,
mediante el cual el gobierno de los Estados Unidos se arroga el
derecho a certificar la conducta de otras naciones y a emitir listas
discriminatorias y selectivas con fines políticos, dijo.
Sánchez consideró un imperativo adoptar una convención
internacional sobre terrorismo de alcance general, mediante la cual
se logren subsanar las deficiencias y omisiones del marco jurídico
vigente.