ASUNCIÓN.—
El Frente Guasú, coalición de izquierda paraguaya, anunció hoy que
denunciará, incluso internacionalmente, un nuevo intento de golpe a
la democracia que trata de impedir la presencia de sus legisladores
electos en el nuevo Congreso.
La agrupación enfrentará la campaña de falsas acusaciones contra
el expresidente Fernando Lugo, ahora senador electo, y demás
congresistas del Frente, que pretende vincularlos con un supuesto
apoyo a un grupo armado y a la muerte del ganadero Luis Lindstron.
Una reunión de la alta dirigencia del Frente, con participación
de presidentes de las organizaciones integrantes y representantes
parlamentarios, concluyó que se orquesta una campaña de políticos,
fiscales y empresarios periodísticos con ese nefasto objetivo.
Se utilizan infundios y acusaciones con la intención de
relacionar a Lugo con alguna expresión que consideran responsable de
la muerte de Lindstron para aislar al Frente y presentarlo asociado
con hechos delictivos, dijo su secretario general, Aníbal Carrillo.
Apostamos al diálogo y a la política de confrontar ideas dentro
del campo democrático y hemos sido claros en nuestra agenda
parlamentaria, defendiendo el reintegro de Paraguay al MERCOSUR y a
UNASUR y a todas las instancias integracionistas, añadió.
Carrillo explicó que quienes participan en la ofensiva
antidemocrática contra el Frente Guasú igualmente se oponen a esa
integración para traer beneficios a Paraguay y a la unidad
latinoamericana.
Precisamente por ello, la entidad pondrá la situación existente
en conocimiento de las organizaciones integracionistas de la región
pues se intenta burlar nuevamente la voluntad del pueblo como se
hizo con el golpe parlamentario del pasado año, subrayó.
Resaltó la preocupación existente pues, además, se quiere
criminalizar y atacar a las organizaciones campesinas, entre ellas a
algunos asentamientos con los cuales el Frente tiene vínculos y lo
consideran herramienta política para transformación de la sociedad.
Carrillo expresó que detrás de esa ofensiva está una derecha
retrógrada y, por eso, se hará una campaña de clarificación nacional
e internacional para hacer entender tal intento de dejar de lado la
voluntad popular y sabotear la integración regional, manifestó.
La muerte de Lindstron, expresó, ocurrió en un escenario donde
existe una mezcla de corrupción policial, narcotráfico y supuestos
objetivos políticos que la izquierda paraguaya no comparte.